martes, 18 de noviembre de 2014

La bella expresividad de los materiales originales, por la arquitecta Eva Cotman

La arquitecta Eva Cotman ha construido una bella postal en este piso regio del Eixample barcelonés, construido a principios del siglo XX, conservando aquellos materiales y elementos originales a los que ha devuelto su belleza y protagonismo.


En sus 100 años de historia, la vivienda no había sufrido cambios sustanciales y, aunque la finca no tiene un valor patrimonial especial, sí que se apostó por incorporar los atractivos elementos constructivos que se encontraron “conservándolos, reaprovechándolos o adaptándolos al nuevo proyecto”.
El esquema de la vivienda respondía a los típicos pisos del Eixample: espacios de planta alargada con estancias a lo largo de un pasillo, techos altos con sus magníficos rosetones y molduras, y suelos de baldosa hidráulica coloreada pero a la vez discreta y elegante.
En la reforma se conservó la distribución original para mantener todos estos elementos y adaptar los espacios a los usos y necesidades de una vivienda del siglo XXI. Cada una de las estancias se trabajó individualmente, haciéndolas más funcionales y prácticas. También se tuvo muy en cuenta el trabajo en conjunto para mantener la homogenidad del piso.
El pavimento de baldosa hidráulica, los techos altos y las paredes de ladrillo se encargan de darle esa homogeneidad visual y material a la vivienda. Además, en el baño y la cocina, se utilizan los materiales encontrados al entrar en la vivienda: mármol y cerámica.
El mármol define las tres piezas de servicio (baño, aseo y cocina) en forma de una línea continua que empieza delimitando el espacio de la ducha, se convierte en un estante que rodea los sanitarios del baño y del aseo, y, al final, se transforma en la encimera de la cocina.
Para reivindicar la memoria del piso, en estos espacios se colocan accesorios y puntos de iluminación de porcelana de la época, y se reutilizan los marcos de los cuadros de la antigua propietaria.
Por otro lado, la homogeneización cromática de las paredes, pintadas todas de blanco, acentúa la diversidad del dibujo del pavimento que ha recibido un tratamiento especial con el fin de resaltar sus colores originales, ganar en dureza y en impermeabilidad. Las puertas y las ventanas se han conservado pero se han mejorado sus propiedades térmicas y acústicas.
El resultado es un proyecto que integra los materiales originales del piso en una vivienda que se adapta a las necesidades funcionales de hoy en día. Una vivienda reciclada, moderna y robusta.
Para más información visiten: Eva Cotman