lunes, 3 de marzo de 2014

Remedios caseros para limpiar metales en casa

Limpiar metales tiene su técnica… Casi se ha perdido porque cada vez son menos los objetos de metal que decoran nuestras casas. Pero de nuestros antepasados hemos recibido el legado de cómo mantener los metales relucientes sin necesidad de comprar productos manufacturados. Veamos los principales remedios caseros para limpiar metales en casa…


Los metales tienen superficies mucho más porosas y delicadas de lo que pueden parece a primera vista. Limpiarlos de forma inadecuada o con demasiado entusiasmo es un error. Para limpiar metal, lo mejor es buscar un rato tranquilo, sentarse en un sitio ventilado con buena luz y poner sobre la superficie que vayamos a utilizar un material acolchado, como cartón duro, plástico de burbujas, un tapiz de fieltro o gomaeva.

Para la limpieza de metales es necesario proteger las manos con guantes de látex o vinilo y tener a mano palitos de algodón higiénicos, trapos blancos de algodón y gamuzas suaves.


Los cabeceros de cama, las manillas de las puertas, los tiradores de muchos muebles... Tradicionalmente, las casas han tejido siempre objetos hechos de este material para decorar y otros multiples usos... Para sacar brillo a estos metales y pulirlos a conciencia, solo es necesario mojar un trapo en límón y bicarbonato sódico, o bien embebido en vinagre y sal, también se puede poner un poco de ketchup en un trapo suave y frotar sobre las manchas que haya en cualqueira de estos dos metales.


Los cromados están en los más variados objetos de nuestro día a día. Para limpiarlos, hay tres productos bien distintos entre sí que dan excelentes resultados: aceite de baño para niños, vinagre o papel de aluminio (del de cocina). Este último se aplica por su lado mate.

Cobre

Empape un trapo en agua muy caliente con una cucharada de sal y una taza de vinagre blanco disueltas en ella. Aplique frotando y luego seque. Para los utensilios de cocina de cobre, utilice una cáscara de limón con sal y frote. Para quitar las manchas, lo mejor es usar un trapo con un poco de ketchup.


Los objetos de aluminio son muy apreciados en la decoración y en otros muchos utensilios de la casa (sillas, escaleras de mano…) por su ligereza. Para limpiar aluminio, sólo es necesario utilizar un paño suave y limpiar con una solución hecha a base de crémor tártaro y agua.


El acero inoxidable es un metal muy higiénico con múltiples aplicaciones en casa, especialmente en el menaje de cocina y mesa. Para limpiarlo, basta con humedecer un trapo con vinagre blanco (o vinagre de limpieza) o bien aceite de oliva. Otra fórmula para dejar impecable el acero inoxidable consiste en mezclar 4 cucharadas de bicarbonato sódico en 250 ml de agua, y aplicar con un trapo suave. Después se seca con un trapo limpio. Los fregaderos de acero inoxidable responden muy bien a una limpieza con sifón; luego se pasa una bayeta humedecida, se seca con un paño seco, y listo…


El metal más noble de todos se puede limpiar con pasta de dientes y un trapo suave, o bien con una pasta preparada con estos tres ingredientes: harina, vinagre blanco y sal. Con cualquiera de las dos fórmulas se frota con un trapo suave y luego se pule con un trapo limpio.


La plata es un clásico en objetos de decoración como marcos de fotos, objetos de escritorio y de tocador, o bien en cuberterías. La plata enseguida se ennegrece por contacto con el aire, si bien es cierto que es fácil (aunque entretenida) de limpiar. Para mantener la plata reluciente lo mejor es forrar una cacerola con papel de aluminio y rellenar de agua. Se añade una cucharadita de bicarbonato y otra de sal y se pone a hervir. Después se introduce la plata y finalmente se seca y pule con un trapo suave.

Vía: Deco Estilo

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