jueves, 11 de mayo de 2017

Accesorios de seguridad para el baño

Las personas mayores o con movilidad reducida pueden encontrarse con algunos obstáculos para llevar a cabo su higiene personal. Le proponemos diferentes soluciones con las que adaptar su cuarto de baño y garantizar la seguridad y autonomía de todas las personas de la casa. Existen complementos fijos pero también accesorios que no requieren instalación.

Las claves

Los productos de acero inoxidable o plástico son más resistentes a la humedad y al agua.
Existen soluciones temporales o con ventosas (no requieren taladrar las paredes) para adaptar su baño sin obras.
Instale barras asideras en diversas zonas (ducha, inodoro, lavabo) para garantizar un apoyo siempre cercano.

Tipos de accesorios de seguridad por espacios

El baño es la estancia de la casa que entraña más peligro ante la amenaza de resbalar con el agua, caerse al acceder a la bañera... Cerca del 30 % de los mayores de 65 años sufren una caída, al menos, una vez al año; un porcentaje que aumenta hasta el 50 % en los mayores de 80 años según datos de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Transformar un baño para convertirlo en un espacio seguro y cómodo exige una revisión completa. El equipamiento no se limita solo a soluciones de seguridad como barras de apoyo y asideros, antideslizantes o asientos para la bañera, sino que es necesario minimizar todos los riesgos.

Le presentamos todos los accesorios existentes para garantizar su seguridad y mejor accesibilidad al baño con el fin de convertirlo en ese espacio de relax y confort que desea. Escoja una zona y encuentre su solución de un vistazo.

En la entrada /salida

Puertas correderas: su instalación ofrece, además de un mejor aprovechamiento del espacio disponible, una mayor comodidad de entrada y salida al aseo para las personas con movilidad reducida.

En la ducha

En el espacio de ducha una de las soluciones imprescindibles para evitar caídas es sustituir la bañera por un plato de ducha. En este sentido, además le recomendamos un plato de resina (es el que ofrece mejores propiedades antideslizantes) extraplano.

Si ya dispone de ducha es conveniente instalar una mampara diseñada de manera especial para las personas con movilidad reducida -que garantizan un acceso más cómodo a la ducha gracias a su puerta abatible doble de 100 cm-; también existen puertas abatibles de doble hoja -que abren de manera independiente la parte de arriba y la de abajo-. Otra opción es dejar uno de los laterales de la mampara libre para hacer más accesible la entrada.

Además de mejorar el acceso a la ducha podemos introducir algunos accesorios de seguridad como tarimas antideslizantes, asientos de ducha -que pueden ser abatibles para ahorrar espacio- y de bañera (se encajan a ambos lados) y barras asideras. Para mejorar la comodidad y la autonomía decántese por mangos de ducha orientables: permiten regular la altura del rociador.

En el lavabo

Para la zona del lavabo le recomendamos lavabos sin pie, la solución más cómoda para aquellas personas que utilizan silla de ruedas, y grifos con manetas ergonómicas y alargadas, accesibles gracias a su medida de 225 mm más grande de lo normal.

Los espejos reclinables completan el equipamiento de esta zona con la opción de regular el ángulo que resulte más conveniente para el usuario. Son el complemento perfecto para verse estando sentado.

En el inodoro

Las zonas que exijan agacharse como el inodoro o el bidé precisan siempre de barras asideras para garantizar la seguridad. Dentro de los asideros y barras de apoyo hay soluciones fijas que se atornillan a la pared y reversibles o sin instalación que se fijan con potentes ventosas capaces de soportar hasta 100 kg. Estas últimas son ideales para segundas residencias o viviendas de alquiler. Algunas barras incluyen mangos de goma antideslizantes para mejorar el agarre.
Los alzadores para inodoro no requieren instalación y sirven para evitar sobrecargas en las caderas y rodillas ofreciendo una posición sentada más cómoda.

Su baño adaptado sin obras

Ya sea por economía de espacio, imagen estética o ahorro su baño no tiene por qué sufrir obras para ajustarse a las necesidades de una persona mayor o con movilidad reducida aunque vaya a pasar largas temporadas en su hogar.

Afortunadamente existen en el mercado productos que no necesitan fijarse en las paredes de nuestro cuarto de baño pero que cumplen las mismas funciones de seguridad. Le decimos cuáles:

- Asideros de ventosa: son muy útiles para contribuir a una mejor sujeción. Sus potentes ventosas son capaces de soportar hasta 100 kg. Suelen colocarse al lado del inodoro, en la bañera o en la ducha.

- Asientos antideslizantes para bañera: se amoldan perfectamente a la anchura de una bañera estándar y suponen una opción más segura para darse el baño sentado.

- Asiento con respaldo para ducha: con forma de silla tradicional, su estructura móvil con asas laterales posibilita su uso solamente cuando sea necesario.

- Asiento de plástico con ventosas: evita el deslizamiento en la bañera gracias a la sujeción de las ventosas ubicadas en sus patas.

- Lavacabezas hinchable: este producto facilita el lavado del cabello en posición sentada a aquellas personas con movilidad reducida. Perfecto para guardar en armarios con poco espacio.

- Cojín para la ducha: garantiza la comodidad de las personas con movilidad reducida a la hora del aseo. Puede colocarse en cualquier silla de ruedas.

- Rampa de acceso a la ducha: permite salvar incómodos desniveles de acceso a la ducha con una superficie antideslizante.

- Elevadores para WC sin asas: se sobreponen en el inodoro y elevan su altura. Permiten un uso más cómodo. Aguantan hasta 150 kg.

- Elevadores para WC con asas: permiten incorporarse de forma más segura y sencilla gracias a sus asas laterales y a su base, que eleva la altura de la posición sentada.

Obras más frecuentes en la adaptación de los baños

Economía del espacio: las puertas correderas 

Son la opción más práctica para habitaciones de tamaño reducido. Permiten economizar el espacio disponible sin ser necesaria una gran obra. Las puertas correderas, además, suponen un acceso fácil y cómodo a las estancias por parte de las personas que padecen de movilidad reducida. Se plantean como ideales para el desplazamiento mediante silla de ruedas o andador.

Cambie su bañera por un plato de ducha

Hoy en día existen muchas opciones para mejorar nuestra calidad de vida y una de ellas es la apuesta por la comodidad y una vida sin riesgos. Cuando los miembros de un hogar se hacen mayores o sufren de movilidad reducida, la fórmula más común para evitar accidentes en el cuarto de baño es el cambio de bañera por el plato de ducha.

Se trata de la opción más eficaz puesto que se elimina directamente la gran barrera de acceso que supone el faldón de la bañera y se instala un plato de ducha extraplano que apenas se eleva del nivel del suelo permitiendo un acceso más fácil.

Además, este cambio conlleva otras ventajas en el hogar: un ahorro considerable del agua consumida así como un aumento del espacio en el cuarto de baño que puede utilizarse para colocar, por ejemplo, una columna de almacenaje.

Vía: Leroy Merlin