viernes, 14 de septiembre de 2018

Casa Júlia por Guillem Carrera

Unir, reubicar y equipar. Ubicado en la planta ático de un edificio residencial de los años 60 del siglo XX situado en el ensanche de Tarragona, se plantea rediseñar una vivienda que se encontraba dividida programáticamente en cuatro habitaciones, salón-comedor y un baño (estos dos últimos elementos de pequeñas dimensiones teniendo en cuenta los 87 m2 que presenta la vivienda de superficie útil en planta).

Una vez analizada la morfología de la vivienda existente se detectó que si bien la sala de estar comunicaba con la terraza, esta era pequeña, a la vez que que entre la sala de estar y la cocina había una habitación que era la causante de la existencia de un pasillo que consumía superficie en detrimento de la propia sala de estar, la cocina y el baño. Asimismo, los dos patios interiores existentes en la edificación, no iluminaban adecuadamente las estancias con las que contactaban debido al estado de las carpinterías y a la distribución original de la vivienda.
El programa solicitado por el cliente constaba de sala de estar, comedor, cocina, dos habitaciones, un estudio, un baño, un espacio de limpieza polivalente y un espacio de almacenamiento. Una vez analizada la morfología de la vivienda existente, se opta por hacer las mínimas intervenciones de derribo posibles con el objetivo de unificar estancias para crear una amplia zona de día y la minimización del pasillo de acceso. Así se acaba creando un gran espacio fluido y cambiante que hace de la vivienda final un espacio fácil de habitar y donde la zona de día se convierte en un espacio luminoso y amplio que aprovecha el máximo posible la geometría para asumir los usos de cocina, sala de estar y comedor.
A la vez que el pasillo reducido vincula espacialmente esta zona con el estudio, creando una mayor amplitud visual y aportando luz a la nueva estrategia longitudinal con la que la vivienda se relaciona ahora con el exterior, por lo que desde la terraza se puede hacer un recorrido continuo y sin barreras visuales hasta las dos habitaciones con vistas, que se han mantenido en su posición original.
Unificadas las estancias, se reubica el baño donde estaba la cocina y se ubica el espacio de limpieza polivalente donde estaba el baño, enfatizando el contacto de las estancias resultantes con los patios interiores existentes. La vivienda resultante obtiene una zona de día singular, consiguiendo una sensación espacial mayor, siendo este el espacio habitable principal de intercambio y vivencias de los usuarios, potenciado por la situación de la amplia terraza anexa.
En cuanto al equipamiento de la vivienda, éste se hace mediante la creación de dos elementos muebles: uno para la cocina, sala de estar y comedor y el otro para el estudio, de manera integrada y potenciando los espacios de los que forman parte. En cuanto a la materialidad final, se propone que esta genere una vivienda acogedora, amable, -que abarque el concepto hygge danés-, mediante un pavimento con textura pétrea que comprende toda la planta de la vivienda, y el uso de colores neutros y maderas cálidas para el resto de materiales.

Para más información visiten: Guillem Carrera Arquitecte




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