martes, 28 de marzo de 2017

Los 40 m² mejor aprovechados que ha visto

¿Tiene una casa minúscula? No se preocupe; Tiene solución con ingenio y buen hacer. Y si no que se lo pregunten a los dueños de esta vivienda de apenas 40 metros cuadrados situada en la última planta de un edificio del barrio de la Ribera en Barcelona. El reto ha sido aprovechar al máximo el reducido espacio gracias a un almacenamiento racional y a no dar por perdido ningún rincón.
Las autoras de esta reforma son las arquitectas Alessandra Faraone y Valeria Merola de "Acabado Mate". El interés y la atención por la construcción histórica les ha llevado a perfeccionar su formación en el campo de la rehabilitación y restauración de patrimonio. Sin duda, ese cuidado por las preexistencia se palpa en esta reforma hecha con mucho mimo.
Fotografía: Marcela Grassi
Una reforma que busca la luz
El apartamento se encuentra enfrente de un espacio público que se ha abierto después del derribo de un edificio de viviendas. En origen era oscuro y muy fragmentado y tras la reforma gana en luminosidad y vistas. El proyecto va en búsqueda de la luz y de ampliar la mirada en el interior del espacio, liberando las fachadas de tabiques y habitaciones.
Se ha optado por un suelo de madera y por pintar carpinterías de ventanas y paredes de blanco. También se pintan del mismo color las vigas originales de madera. Todo ello ayuda a que el espacio parezca más grande y luminoso.
Una nueva distribución pensando en altura
¿Qué se puede hacer con pocos metros cuadrados? Pensar que la superficie no solo está en planta sino también en la altura. Esta es la clave principal del proyecto.
Las nuevas particiones se concentran en el centro de la vivienda: Los únicos espacios cerrados mediante puertas son el aseo y el cuarto de baño. La cocina se ubica en el amplio espacio de conexión que une visualmente la fachada exterior a la interior.
El dormitorio se ha concebido como una cama elevada que mira hacia las ventanas del salón. Debajo se encuentra, conectada con el salón, la habitación del niño: un refugio secreto lleno de tesoros, juguetes y cuentos nocturnos.
Almacenamiento repartido por toda la vivienda
El final de la cocina se continua con otros armarios que quedan al lado de la zona de comedor. Además, en la reforma se ha pensado en cada hueco para poder almacenar. Hay altillos, armarios elevados, estanterías de obra etc, que ayudan a configurar el espacio y a la vez a resolver la necesidad de almacenaje, el principal problema de los apartamentos de talla reducida.
Materiales sencillos y cálidos
En la cocina se apuesta por un mueble blanco, liso y sin tiradores. Los materiales utilizados para la reforma en general son sencillos, cálidos y elegantes. Priman las materias primas naturales y los colores neutros. Una combinación que da un toque nórdico y nunca falla. Las estridencias en los espacios pequeños están de más.
Un espacio funcional y emocional a la vez
Las arquitectas cuentan, respecto de su filosofía a la hora de acometer una reforma, que "el punto de partida de cada proyecto, desde la escala más pequeña a la más grande, es la búsqueda del “código genético” del entorno tanto construido como natural y humano. También fomentar el dialogo entre existente/nuevo, natural/artificial en el respecto y atención por el usuario final y generar espacios que sean a la vez funcionales y emocionales" . Sin duda, un objetivo más que cubierto en esta reforma.
Un baño con un pavimento muy especial
El baño tiene mobiliario sencillo y las paredes se han pintado de gris, de modo que es solo es pavimento el que se lleva la atención principal ¡Es imposible no mirar al suelo! Fue un requerimiento especial de los clientes, a quienes les gusta mucho el suelo hidráulico. Como el piso no lo tenía decidieron escoger uno nuevo de la marca Pinar Miró. La idea de hacerlo en franjas horizontales fue para romper con el desarrollo longitudinal del piso.
Sin miedo a la curva
Además de por el suelo, el baño destaca por tener una de las paredes curvas, y por tanto el mueble a medida de la encimera del lavabo sigue esa forma. No hay que tener miedo a introducirlas en las viviendas. Normalmente las curvas suavizan los espacios y además mejoran los flujos de circulaciones. 

Para más información visiten: Acabado Mate
Vía: habitissimo