Los proyectores ofrecen una luz directa, perfecta para iluminar las puertas de entrada a la casa, el acceso a la cochera, patios o zonas del jardín que necesiten una gran potencia lumínica.
También se utilizan con una función decorativa: bañar de luz la fachada o destacar el volumen de esculturas, árboles o macizos de flores.
Los proyectores más habituales son cuadrados o rectangulares, aunque también los hay redondos y más pequeños.



