La forma más básica de regar el jardín es con la manguera, pero si por pereza, falta de tiempo o porque pasamos largas temporadas fuera de casa… no podemos dedicarle mucho tiempo a esta actividad, lo mejor es instalar un sistema de riego automático programado. De este modo nos aseguramos que todo el jardín, el huerto o el césped –depende de lo que tenga- recibe el agua diaria que necesita.
Un programador de riego se conecta al grifo de agua o a las electroválvulas y permite determinar los días, las horas y la duración del riego. Es un dispositivo muy cómodo, que cuida sus plantas incluso cuando está fuera de casa durante varios días.
