En diciembre de 1999 el estudio de arquitectos Zaha Hadid gana la competencia internacional para construir una nueva pista de salto de esquí en la montaña Bersigel.
La pista es parte de un gran proyecto de renovación de las instalaciones olímpicas y reeemplaza la vieja pista de salto de 1927, la cual ya no cumplía con los estándares internacionales.
Zaha Hadid combinó las necesidades de un deporte especializado como el esquí, con los requerimientos de un espacio de atractivo turístico y logró una forma única, que extiende hacia el cielo la topografía de la montaña.
