sábado, 8 de julio de 2017

Madera de encina

La madera de encina es más dura y más pesada que la del roble blanco. Típicamente es de color beige o marrón claro; posee radios medulares muy grandes que forman placas brillantes muy visibles, pese a lo cual, no resultan tan decorativas como las de las mejores maderas de roble blanco. Además difiere de las de los robles comercializados en que su estructura no es de poros amarillos, por lo que, pese a que su textura es más fina y uniforme y presenta dibujos debidos a los anillos de crecimiento, hasta el momento actual, tiene escaso rendimiento comercial. La madera de encina es difícil de secar ya que se tuerce y es propensa a resquebrajarse. Es fuerte y duradera, pero su peso la hace difícil de aserrar y de trabajar, y presenta grandes problemas para conseguir un acabado liso, especialmente cuando el grano es irregular.

Su utilización.

Es una madera de menor importancia comercial que la del roble, siendo muy difícil de utilizar por lo que raramente es exportada. Se utiliza localmente para trabajos estructurales ordinarios, como postes y cercados, y algunas veces para herramientas de labranza. Otros usos: Chapas Decorativas, Suelos y parquets, Obras Hidraúlicas, Piezas pequeñas de construcción naval, Mangos de herramientas, Cepillos, Pilotes, Carretería, Poleas, Zapatos, Leña, Carbón vegetal.