viernes, 23 de junio de 2017

Minimalismo personalizado: una casa en un antiguo almacén

A veces, puestos a reformar, uno apuesta por perseguir la casa de sus sueños. Supone tirar algún que otro tabique, trazar nueva distribución, cambiar ventanas, poner cocina… sí, es un esfuerzo, pero la recompensa es mayor. Su casa es para toda la vida, así que ¿por qué esperar a sentirla realmente suya? En esta magnífica reforma, vemos cómo el estudio londinense FORM define para el cliente un espacio de 104m² completamente personalizado, ganando luz, amplitud y comodidad.
De aspecto sencillo y alta calidad, esta casa, ahora sí, es especial.
Fotografías de Charles Hosea & Mike Neale
Abierto y libre

Nada más entrar, descubrimos la esencia de la vivienda, un espacio que derrocha holgura y libertad, mucho más parecido al almacén que solía ser que las intervenciones posteriores, con suelos elevados y techos rebajados, que perdían el carácter original. La escala industrial y sencillez del interior nos habla de la historia del edificio, a pesar del impecable catálogo de acabados y muebles de diseño. El primer gesto de la intervención es el de desnudar el interior de tabiques y otros elementos que hacían que se perdiera el verdadero perímetro del espacio, y organizar la distribución respondiendo sólo a las necesidades del dueño, sin estancias dobles ni recorridos inútiles; se persigue una intervención que refleje su modo de vida, flexible, sencillo y de alta calidad. Agrupando los espacios húmedos y de almacenamiento en un mismo bloque, se consigue despejar el resto de la superficie, abogando por un esquema tipo loft.
Una envolvente sencilla
El espacio principal engloba toda las actividades de día. La envolvente se proyecta totalmente en blanco, pintando paredes y falsos techos, y seleccionando apliques y carpinterías del mismo color. La ausencia de particiones permite que la luz natural atraviese la estancia, combinando la intensidad de la luz sur con la claridad norte del patio interior, hacia el que se abren los amplios ventanales. Los suelos de madera recuperada de un antigua capilla galesa son el único contrapunto de material y textura en un espacio impecable, de cortes limpios y juntas invisibles.
La intervención plantea un nuevo equipamiento de instalación eléctrica, con raíles en el falso techo que permiten desplazar los apliques; y nueva instalación de calefacción, con radiadores tubulares de espiral bajo los huecos de fachada. El muro de ladrillo pintado de blanco nos permite apreciar la textura del material, incorporado a la nueva envolvente.
Acabados industriales
Una larga superficie de trabajo recorre la pared posterior de la estancia, incluyendo un estudio en el espacio principal. El equipo de mobiliario está compuesto por el conjunto de mesa, cajoneras de soporte y estantes superiores que sostienen un amplio catálogo de libros. Las piezas se realizan en Hi-Macs, material no poroso y termoformable, compuesto por acrílico, minerales y pigmentos naturales, que permiten diseñar piezas de gran formato y perfectos acabados industriales, de superficies lisas.
Continuidad espacial
El espacio se completa hacia el otro lado con la cocina y comedor, todo en una única estancia. La distribución empuja el dormitorio y el núcleo húmedo al fondo de la vivienda, sin dejar de configurar espacios amplios y flexibles. La organización en zona de día y noche mantiene sin embargo la conexión visual de extremo a extremo, gracias a un amplio tabique corredero que permite incluir el dormitorio en la estancia principal y apreciar toda la extensión del interior. La pieza que contiene los baños y la cocina se percibe desde este punto como un bloque blanco, forrado de armarios lacados, que esconden despensa y electrodomésticos.
Alta precisión
La isla de la cocina preside la estancia. El esquema abierto permite la convivencia de actividades cotidianas y la inclusión de unos espacios en otros sin llegar a anularse. Plantea un estilo de vida participativo y transparente, siempre y cuando los elementos se diseñen en sintonía. Así, el mobiliario de cocina se realiza también en HI-Macs, resistente, impermeable y aséptico, dando forma a una caja que contiene espacio de almacenaje, grifería, fuegos… La extracción se cuelga del falso techo en un paquete que incluye además una superficie extra de iluminación sobre el plano de trabajo. El purismo del diseño contrasta con la pared de ladrillo de la que cuelga la colección de utensilios de cocina.
De forma clara y sencilla
El dormitorio… para dormir. Nada más. La austeridad monacal de la estancia nos desvela la tendencia de la mente práctica tanto de los arquitectos como del cliente. La madera del suelo viste el espacio lo suficiente como para prescindir de cualquier otro accesorio de atrezzo. La doble hoja abatible de las contraventanas se pierde en al envolvente, y la iluminación se integra también en las esquinas, creando un efecto de fisura, de espacio descomprimido. El gesto minimalista lleva a esconder las tomas de echufes bajo una tablón del suelo, para no interrumpirlas paredes con accesorios. Luz natural y estores blancos. En Londres, una necesidad.
Un interior diferente

El interior de la pieza de espacios húmedos y almacenamiento se presenta como una cámara hermética, revestida en tonos oscuros, en contraste con el exterior. El acceso desde el dormitorio nos conduce a través del vestidor hacia el cuarto de baño principal, de suelo de baldosa de gran formato y paredes del mismo aspecto. El pavimento se presenta en continuidad incluso en el interior de la espaciosa ducha, donde una leve pendiente conduce el agua hacia la rejilla de aluminio. Aquí, la pared de ladrillo se desvela y el espacio se convierte en un contraste entre lo que fue, y en lo que se ha convertido.

Para más información visiten: FORM Studio
Vía: habitissimo