jueves, 1 de junio de 2017

Midmost, el más ecléctico hotel boutique de Barcelona.

Frescura, fusión y actualización del estilo clásico son los pilares de Midmost, un nuevo hotel boutique de la cadena Majestic, inaugurado en la calle Pelayo de Barcelona, en pleno centro de la ciudad. Es ésta una arteria que acoge a muchos hoteles y para buscar un estilo propio y diferenciado el interiorismo ha corrido a cargo del Estudio Luzio. Se ha apostado por un diseño sofisticado, en consonancia con el edificio, pero con un punto de actualidad. Un hotel que pretende reflejar el espíritu de sus huéspedes: ciudadanos del mundo acostumbrados a viajar, pero con ganas de encontrarse como en casa.
Estudio Luzio ha apostado por mantener la esencia histórica de este edificio de 1919: la fachada está catalogada; la escalera, que con su cenefa y barandilla de hierro de claro acento catalán, marca una época; las puertas de entrada a los pasillos de las habitaciones, describen las fincas de l’Eixample; y las bóvedas de carga descubiertas sobre los techos del salón de desayunos se han dejado a la vista para mostrar la forma de construir en los inicios del siglo XX.
Para trasladar el concepto cosmopolita y multicultural se han utilizado materiales y objetos auténticos de distintos orígenes, siempre mezclados de forma natural: unas puertas asiáticas, otras procedentes de Baleares; lámparas francesas, suelos catalanes… Predominan los colores blancos y azules junto a tonos en dorado antiguo, que salpican la atmósfera de elegancia y pinceladas vintage.
En cuanto a texturas, se ha jugado con combinaciones textiles que buscan contraste, como el algodón lavado, el terciopelo más clásico, maderas nobles, piel y hasta el azul jean, para dar ese un toque de tendencia.
El Midmost representa una cuidada fusión de estilos, materiales y conceptos. En la entrada, una puerta metálica tipo industrial da paso a un mostrador con mucha historia: una pieza original de principios de siglo, anteriormente propiedad de una antigua imprenta de Barcelona.
Como elemento central, destaca un sillón capitoné afrancesado de azul marino, uno de los colores más representativos del hotel.
Además, el hotel Midmost ha rescatado algunas obras de arte de la colección de la familia propietaria: grabados de Luis Lleó, óleos de Philip Stanton y Beba Pecanins, y fotografías de Manel Armengol.
El espíritu boutique del Midmost se ve reflejado en sus habitaciones. El blanco es el protagonista y permite dotar a las estancias de una gran frescura. Junto a los suelos de madera en espiga o de moqueta en forma de las olas del mar son pura inspiración clásica.
En los baños se ha buscado un diseño práctico, limpio, con un marcado aire retro en consonancia con el resto del edificio.
No falta por supuesto una selección de azulejos hidráulicos – homenaje a la emblemática cerámica catalana – que combinan con los tonos en dorado antiguo de las habitaciones.

Para más información visiten: LuzioHotel Midmost
Vía: diarioDESIGN