jueves, 15 de junio de 2017

La refrescante renovación de una casa de piedra

La renovación de esta casa, llevada a cabo por el estudio mallorquín SMS arquitectos va a provocar que quiera pasar todo el verano en la casa del pueblo. La perfecta armonía entre lo nuevo y lo tradicional es la principal clave para conseguir la belleza serena que irradia esta vivienda.
¡Por fin van a coincidir en gustos nietos y abuelos!
Fotografía: Salva Lopez
La NUEVA vieja casa del pueblo
Esta vivienda podría ser la casa del pueblo de cualquiera de nosotros o de nuestros familiares; casas con la historia marcada en sus robustos muros de piedra y en los huecos de fachada que esconden la intimidad del hogar tras sus contraventanas de madera lacadas en verde oscuro, típicas de la tradición balear.
Los arquitectos quisieron conservar el carácter rural en la fachada y aportar un toque más contemporáneo al interior.
Tradicional VS Contemporáneo
La cocina es una de las partes fundamentales de la casa. En ella se mezcla tradición e innovación en dosis iguales. Los arquitectos conservaron la forma abovedada de las ventanas e incluso las enfatizaron con el uso de carpinterías de madera a medida. En contraste, el suelo es de microcemento, una técnica actual. El mobiliario de cocina de madera de abeto, en color claro, contrasta con elementos más tradicionales conservados de la vivienda original. Las paredes están acabadas con pintura, excepto en el frente húmedo (la zona cercana al fregadero por encima de la encimera) que se alicata con azulejos blancos rectangulares, acabados con juntas también blancas, que aportan una imagen de limpieza y orden al conjunto.
La hora de comer
Para la hora de comer, la casa tiene un lugar especial alejado del calor, más fresco y resguardado que el resto de la casa. Se han recuperado las contrapuertas de madera en color verde, muy útiles para proteger la estancia del intenso sol y ayudar a crear un ambiente con una temperatura adecuada.
Zona de juegos
En verano el ocio ocupa gran parte de nuestro tiempo, por eso, aprovechar una parte de la casa para actividades recreativas es una gran idea. En esta casa la zona de juegos está desprovista de cualquier elemento decorativo, solo un par de sillas frente a la puerta de vidrio para tomar el sol, una lámpara y un futbolín, como protagonista de la estancia, el resto queda en manos de la imaginación.
Las paredes quedan desnudas mostrando la estructura original de los muros de piedra, que han sido reconstruidos o recuperados en las partes en las que era necesario.
Un dormitorio fresco
El dormitorio vuelve a jugar con el contraste entre lo antiguo y lo actual, con un nuevo acabado para el suelo de microcemento, pero con un techo que muestra las vigas de madera de la construcción tradicional y las ménsulas de los pilares existentes. Se completa con un mobiliario sencillo que deja el protagonismo al espacio: en lugar de un armario se utiliza una bonita cómoda para almacenaje, como un guiño al mobiliario clásico que utilizaba este tipo de elementos.
Y para refrescarse...

En toda casa de verano que se precie, no puede faltar la piscina. En esta casa se construyó una muy tradicional, en coherencia con el carácter de la fachada de la vivienda, rematada con un bordillo de bloques de piedra, y una escalera del mismo material. Además, se colocó un pavimento de exterior de baldosas rectangulares de piedra Marés, típica de la región, por encima la zona de tierra, para poder tumbarse al sol y facilitar el acceso hasta la piscina. Sin duda, el mejor espacio de la casa para disfrutar del buen tiempo.

Ellos saben lo que hacen

En este tipo de reformas lo mejor es contar con profesionales de la zona, conocedores de la arquitectura tradicional, de los materiales autóctonos y de las técnicas más adecuados a la situación geográfica y climática de la vivienda.

Para más información visiten: Feyna Studio = SMS Arquitectos 
Vía: habitissimo