jueves, 1 de junio de 2017

Armarios de exterior

Los armarios de exterior son una solución muy práctica de almacenaje. Puede utilizarlos para guardar desde herramientas de jardín hasta leña, artículos de riego y mangueras o productos de mantenimiento del jardín.
Puede encontrar armarios de madera, acero y resina. Los tres son resistentes a la intemperie. Existen modelos en diferentes tamaños y medidas: altos y bajos; escoberos; con una o dos puertas, aptos para adosarlos a una caseta de madera, etc.
Las claves

Existen armarios de exterior de diferentes tamaños y dimensiones para que pueda adaptar su nuevo rincón de almacenaje al espacio disponible en el exterior.
Los armarios de resina no se decoloran con los rayos de sol y no necesitan apenas mantenimiento.
Los armarios con baldas regulables le permiten adaptar la altura a sus necesidades de almacenaje.

Tipos de armarios de exterior

Debe elegir su armario para las zonas externas de la casa en función de las necesidades de almacenaje que tenga:

• Dependiendo de los objetos a guardar: en función del tipo de objeto que quiera almacenar le conviene elegir un tipo de armario u otro.

Algunas opciones son:

- Bajos con baldas: de menos de un metro de altura. Útiles para almacenar diferente utensilios de jardinería, por ejemplo, maquinaria u objetos de pequeñas dimensiones. Su principal ventaja es su tamaño que permite optimizar el espacio al máximo, colocarlo en cualquier rincón exterior de la casa (bajo una ventana, en el hueco de la escalera u otro rincón reducido).

- Altos con varias baldas: de más de un metro de alto. Resultan muy prácticos debido a sus dimensiones. Disponen de un gran número de estantes versátiles para que adapte la altura de las baldas a lo que necesite guardar de forma organizada.

- Escoberos: de puertas dobles. Estos armarios disponen de una parte vertical sin baldas indicada para guardar escobas, fregonas, rastrillos… y de otra parte con varios estantes en los que ubicar objetos de limpieza o herramientas de jardín.

- Adosables: pueden acoplarse a uno de los laterales de la caseta de jardín como un anexo de la misma. Permiten disponer de un espacio extra. Uno de sus usos más cotidianos es el de almacenaje de bicicletas.

• Dependiendo del peso de las baldas: es imprescindible que conozca el peso que es capaz de soportar la balda de su armario de exterior para realizar un buen uso y evitar problemas de sobrecarga. Puede encontrar armarios de exterior con capacidad de aguante por balda desde 20 kg.

• Dependiendo de la estabilidad que necesite: algunos armarios incluyen tornillos y tacos para su fijación al suelo con el fin de evitar caídas en días de fuerte viento o por el peso del contenido del armario.

Por tipo de material

- Resina. Los armarios de resina son idóneos para su uso en exteriores ya que son ligeros, resistentes al agua, al aire salino y a la condensación. No se decoloran ni deterioran con el sol, ya que están tratados para protegerse contra los rayos UV. Son de fácil montaje y algunos modelos son estancos, de modo que no se filtra el agua en su interior.

- Madera. La principal ventaja de los armarios de madera es que mantienen el interior aislado del exceso de humedad. Son muy decorativos. Las maderas más recomendadas para el uso exterior son las exóticas, como la teca o el iroko, aunque todas requieren un tratamiento periódico.

- Acero barnizado con poliamida y galvanizado. Este material es impermeable y es altamente resistente a la corrosión, a la humedad y al cambio brusco de temperaturas. De ahí su ventaja como armario de exterior.

Limpieza y mantenimiento

- Resina: al ser un material sintético no requiere de mantenimiento y es de fácil limpieza (basta con una bayeta húmeda y jabón neutro; después aclararlos y secarlos con un paño).

- Madera: su mantenimiento consiste en el tratamiento específico y continuado de cada tipo de madera. Puede encontrar armarios de madera tratada o sin tratar: si opta por estos últimos debe aplicarles un protector al menos una vez al año. Si no están barnizados, para mantener su color original basta con aplicarles una o dos veces al año una capa de aceite protector o un renovador de madera.

- Acero: no requiere de mantenimiento y su limpieza puede realizarse con la simple presión del agua de una manguera. Al ser un material tan resistente se mantendrá en buen estado durante un largo periodo de tiempo, siempre y cuando aplique pintura antioxidante periódicamente.

Vía: Leroy Merlin