domingo, 21 de mayo de 2017

Raval Hideaway por Mariana de Delás + Marcos Duffo

Madriguera Raval sirve de estudio/vivienda esporádico a un joven emprendedor que pasa la mayor parte del tiempo viajando por trabajo. El cliente buscaba un espacio en el centro de la ciudad para poderse contagiar de la vitalidad del lugar pero pudiendo a la vez aislarse del exterior para disfrutarlo como lugar de descanso y trabajo.
El local de 55m2 tenía una apariencia de cueva, con techos extremadamente bajos, muy poca luz, una organización espacial nula y un bar social situado en el local de enfrente donde se oye un constante murmullo y vocerío.
La transición que se generaba entre la calle peatonal y el acceso resultaba muy violenta, ya que se trataba de una simple corredera, por lo que se consideró esencial, crear un espacio intermedio que actuara como amortiguador. Este jardín funciona como entrada de luz y ventilación, a la vez que actúa como una barrera acústica y de privacidad sobre el interior. Para poder dotar a éste espacio de la mayor versatilidad posible se disponen varias capas que se pueden combinar mediante un gran numero de variaciones. Una primera fachada de librillo exterior acabada con malla perforada tamiza la luz, ventila y dota de un primer grado de privacidad hacia el interior. Posteriormente, una segunda fachada de vidrio y carpintería de hierro, aísla acústicamente el local de la calle peatonal. Un banco metálico y un macetero de obra completan el espacio que resulta idóneo para reuniones, comidas, lectura o simplemente contemplar el bullicio de la calle.
Una vez dentro, el estudio se divide en dos espacios. Un salón/comedor + zona de trabajo en el espacio frontal, que se abre junto al nuevo patio de entrada, y un dormitorio en la parte posterior que goza de más intimidad y silencio. A lo largo del espacio se generan muebles de obra que optimizan el espacio sirviendo además como particiones.
El mayor inconveniente del estudio era la poca altura libre por lo que se decide utilizar un material etéreo como pavimento que reflejase las características del espacio, cambiando así la percepción, para conseguir una mayor sensación de amplitud. Se utiliza resina epoxi blanca que se extiende como una capa continua por todo el estudio llegando a formar una bañera de obra XL en el cuarto de baño.
Las telas utilizadas en cabeceros/cojines y los ventiladores de pared “Flexo-Fan“ han sido también diseñados y producidos por Sa-Wei para cumplir con las necesidades y con la estética global del espacio.

Para más información visiten: Mariana de Delás