viernes, 19 de mayo de 2017

Nikbor, un inesperado hostel-residencia de estudiantes.

El contraste entre lo señorial y lo clásico versus lo nuevo y lo contemporáneo es la base de este proyecto de Normal Estudio. Un hostal-residencia de estudiantes, Nikbor, que destinado a un público joven e independiente se ‘esconde’ bajo la piel de un edificio señorial de los Jardinets de Gracia, en la parte alta del Paseo de Gracia. Se trata de un alojamiento poco convencional que ocupa las plantas tercera, cuarta y quinta del edificio, con 105 metros de zonas comunes, que incluyen una recepción, una cocina fría, una zona de cafetería, un buffet, un comedor, una sala polivalente y una zona ordenadores; y 42 habitaciones.
“Fresco y original eran las palabras más repetidas en el briefing del cliente” señalan los diseñadores, que han creado un espacio dinámico gracias a recursos como la mezcla de baldosas cerámicas, los teléfonos que invaden la recepción o el desarrollo de ideas clásicas con formatos contemporáneos.
En la recepción se ha conservado el pavimento hidráulico original, cuya trama ha servido de cuadrícula para insertar el mostrador y un mueble a medida para guardar maletas y material de oficina. “La imagen de este espacio, como el elemento emisor del mensaje y la filosofía del hotel, ha sido fundamental en la intervención” cuentan los autores del proyecto. Una estética potente, donde los teléfonos lacados en blanco, la sugerente forma del mostrador y el llamativo pavimento hidraúlico no dejan a nadie indiferente.
Pensada para que los huespedes, además de disfrutar del buffet, puedan cocinar a su aire, la cocina fría se plantea como una caja independiente que en un futuro pueda cerrarse con un paramento de vidrio y convertirse en una cocina caliente si así se desea. Un espacio donde las coloridas baldosas, de fuerte estética retro, contrastan con la pureza del pino natural del mobiliario.
En el pavimento del resto de las zonas comunes se ha utilizado una mezcla de baldosas colocadas a cartabón, enmarcadas con una franja de madera en todo su perímetro. Versátil, el comedor puede usarse y distribuirse de muy distintas formas, con una pequeña zona de barra hecha de tableros de pino apilados. La iluminación de esta zona cumple una doble función, como luz general para los eventos que tengan lugar en ella, o para generar una atmósfera más íntima y acogedora en el comedor.
“En las habitaciones simplemente se ha llevado a cabo un trabajo de unificación y ambiente a través de elementos puntuales” apuntan los diseñadores, quienes han utilizado muebles de pino natural y bombillas colgantes similares a las del comedor. En los pasillos, pequeñas pinceladas recuerdan que además de ser un hostal, Nikbor también es una residencia de estudiantes.

Para más información visiten: Normal Estudio
Vía: diarioDESIGN