viernes, 5 de mayo de 2017

Bañeras

Las clásicas bañeras (sin hidromasaje) siguen siendo una excelente opción para tomar baños de inmersión. Las hay de diversos materiales y con distintas formas y tamaños para adaptarse al espacio disponible en los cuartos de baño. Además, gracias a sus diversos diseños y acabados, las bañeras también pueden marcar estilo, ya sea para dar un estilo clásico o más moderno.
La forma y el tamaño, según el espacio disponible
Hay bañeras para todo tipo de baños, grandes o pequeños.
• Bañeras rectangulares. Es el formato tradicional. El ancho suele ser de 70-75 cm, aunque las hay de hasta 120 cm. En cuanto al largo, se pueden encontrar desde 140 cm hasta 190 cm. Se suelen colocar en una esquina o entre tres paredes (dos laterales y una de fondo).
• Ovaladas. De dimensiones similares a las rectangulares, estas bañeras son perfectas para colocar lejos de las paredes, por ejemplo en el centro de un cuarto de baño grande. En espacios más pequeños pueden colocarse cerca de la pared o, incluso en un rincón, para producir un interesante impacto decorativo.
• Bañeras de ¼ de círculo (o angulares). Son ideales para aprovechar una esquina en cuartos de baño de tamaño mediano.
La mayoría de estas bañeras son simétricas, es decir con los lados rectos de la misma longitud, por ej. 140 x 140 cm). En las asimétricas (con un lado más largo que el otro, por ej. 100 x 150), hay modelos “a derecha” o “a izquierda”, según donde se la quiera colocar.
¿Exenta o encastrada?
Esta decisión es fundamental a la hora de elegir una bañera, ya que hay modelos para colocar encastrados y otros, exentos:
• Encastrada. Es la forma más común de colocación. La bañera se suele apoyar en patas (que quedan ocultas) y sus bordes en una estructura de obra con bastidores. El lado o lados que quedan visibles se cubren con un murete de obra o con faldones del mismo fabricante que la bañera. Su colocación requiere trabajos de albañilería.
Algunos fabricantes incluyen las patas para la colocación de la bañera. Los faldones suelen venderse aparte, ya que son opcionales: pueden reemplazarse por muretes de obra.
Exenta. Se suele elegir esta forma de colocación en cuartos de baño amplios, en los que la bañera adquiere un papel protagonista. Hay dos opciones:
La bañera se apoya solamente en cuatro patas. Las patas cumplen además una función decorativa, ya que quedan a la vista, al igual que la parte exterior de la bañera. Habitualmente se trata de bañeras de hierro fundido y, según el diseño de las patas, pueden dar al baño un aire clásico y señorial, o más industrial o retro.
La bañera parece descansar directamente en el suelo (aunque llevan patas ocultas o alguna estructura similar) y ser de una sola pieza (aunque pueden tener el faldón desmontable, provisto por el fabricante). Suelen ser de acrílico u otros materiales sintéticos con los que se consiguen diseños muy estéticos, por lo general de estilo contemporáneao. Son habituales las formas ovaladas o ligeramente redondeadas.
Las bañeras exentas están marcando tendencia. Las hay de distintas formas e, incluso colores, pensadas para coordinar con el resto de los elementos del baño y conseguir así un espacio en el que todo esté en perfecta sintonía.
El material
Las bañeras pueden estar fabricadas con distintos materiales:
Acrílico
Es una de las opciones más populares, ya que las bañeras de acrílico son ligeras y económicas. Además:
• Son fáciles de limpiar y muy higiénicas: al no tener poros, se impide la acumulación de bacterias.
• Tienen un tacto muy cálido y confortable.
• Resbalan menos que otros materiales esmaltados.
• Las hay de diversas formas, tamaños y diseños.
Como el acrílico se dilata por efecto del peso y el calor, para que las bañeras de acrílico sean resistentes, es recomendable que estén reforzadas con otros materiales, como fibra de poliéster y aglomerados (para la cantonera y el fondo).
Además, para evitar que se deformen con el paso del tiempo deben estar perfectamente instaladas, siguiendo las instrucciones del fabricante: normalmente apoyadas en patas y bastidores.
Metal esmaltado
Las bañeras de acero esmaltado son las de toda la vida y también tienen precios asequibles.
• El acero es un material ligero, muy durable y que se adapta bien a los cambios de temperatura.
• Hay que tener cuidado con el esmalte que lo recubre: podría desconcharse o quebrarse con solo recibir un golpe. Por eso es muy importante que sea de buena calidad.
• Tienen un tacto más frío y menos agradable que las acrílicas.
• Para evitar resbalones, algunas tienen fondo antideslizante.
Al igual que las bañeras de acrílico de instalación encastrada, las de acero requieren trabajos de albañilería para su colocación. Se deben seguir las instrucciones del fabricante: por lo general descansan sobre patas o sobre una base de mezcla de arena perfectamente nivelada.
También las hay de hierro fundido esmaltado. El hierro es muy resistente y se adapta muy bien a los cambios de temperatura.
• Es más aislante que el acero, con lo que conserva el agua caliente más tiempo: algo a tener en cuenta en baños prolongados.
• Su principal inconveniente es el peso (100- 130 kg).
• Su tacto es frío, como las de acero.
• Se suelen colocar de forma exenta, sobre patas de diseño.
Resina y carga material
Este es un material sintético innovador que destaca porque, al ser moldeable, permite conseguir diseños originales y colores muy atractivos, ya sean mates o brillantes. Eso sí: su coste es elevado. Este material:
• Es muy confortable al tacto, como el acrílico.
• Es ligero, fácil de limpiar e higiénico, al igual que el acrílico.
• Admite reparaciones, en caso de arañazos o golpes.
• Es resistente a la acción de los rayos solares.
Detalles para el confort
Hay modelos de bañeras que incluyen prácticas asas a los lados y otros que tienen (o permiten incorporar) cómodos apoyacabezas.

Vía: Leroy Merlin