lunes, 15 de mayo de 2017

Alfombras de exterior

Las alfombras se asocian al invierno debido a sus propiedades de aislamiento térmico y acústico y al confort que proporcionan sus cálidas fibras en cualquier habitación. Sin embargo, las alfombras de verano, compuestas por materiales naturales, ligeros y frescos, destacan porque transpiran, además de permitir mantener este destacado elemento decorativo en cualquier época del año, tanto en nuestras estancias de interior como de exterior.
Decoración para interior y exterior
Las alfombras de verano se caracterizan por ser más ligeras y de materiales que aportan un extra de frescor a la estancia o que pueden situarse en el exterior.
En general, a menos que lleven un tratamiento específico, cada material tiene unas características concretas:
- Las alfombras de fibras naturales no pueden mojarse.
- Las de materiales sintéticos son resistentes a la humedad y a los rayos del sol. Estos aspectos permiten que pueda aprovecharse el poder decorativo de este tipo de alfombras para ambientar su espacio exterior -como la terraza, el porche, el balcón...-.

Elija el material más adecuado
Cada material se adapta a un estilo decorativo diferente. Elija el que más le convenga en función del espacio donde lo vaya a poner y el acabado que quiera:
- Sintético
El polipropileno es el material más recomendado para el uso exterior. Es una fibra sintética resistente al desgaste y al aplastamiento. Mantiene inalterable su color a pesar de la incidencia de los rayos ultravioleta. Se seca con facilidad cuando llueve o se moja (es antimoho), de manera que puede colocarla sobre el césped o cerca de la piscina. Está indicada para lugares con tránsito moderado.
Otro tipo de alfombras sintéticas son las vinílicas. Su gran ventaja es que son muy fáciles de limpiar y no acumulan polvo, son antihongos y antibacterias, por lo que se recomiendan para las personas alérgicas o asmáticas. Este material hace que las alfombras no se decoloren con la luz ni sufran con el agua por lo que son ideales para terrazas, cocinas y baños. Además, pesan menos y son autoextinguibles (no arden) en caso de incendio.
Las alfombras de bambú son suaves al tacto. Es un material resistente, antibacteriano, que no se contrae, no se expande ni se dobla. Se pueden usar en pasillos, salones o exteriores.

- Yute
Las de este material natural se caracterizan por su gran suavidad. Se recomiendan para los dormitorios -lugares donde se pisa descalzo por su tacto- y en zonas con poco tránsito, por su menor resistencia al desgaste. También se pueden utilizar en lugares exteriores siempre que estén cubiertos.
Es otra fibra natural que se diferencia del yute en que es más áspera. Es flexible pero vulnerables a la humedad; de ahí que le aconsejemos su uso en interior. Se pueden colocar en zonas de uso intenso, fuera de la incidencia de los rayos del sol.
Son muy resistentes a las altas temperaturas, no acumulan electricidad estática y tienen un alto poder de absorción de la humedad, por lo que se pueden poner en el exterior pero a cubierto de la lluvia. Existen un tipo de alfombras de algodón que son lavables y que son las destinadas para usar en el baño.
Es una fibra natural aislante, fresca y resistente. Las alfombras de este material se recomiendan para salones y recibidores con mucho tránsito.
Consejos de mantenimiento
• Es aconsejable proteger las patas de los muebles, con fieltros o conteras, para que no dañen la alfombra ni deje marcas pronunciadas.
• Las alfombras deben ser aspiradas habitualmente. Además, en caso de mancha lo idóneo es actuar sobre ella lo antes posible, para que la suciedad no se agarre a las fibras.
• Las alfombras de fibras vegetales se pueden usar durante todo el año, pero debe tener en cuenta que no se pueden mojar; como mucho, tras el aspirado, puede limpiarlas con una esponja húmeda.
• Para que las alfombras de fibras vegetales no se manchen puede aplicarles un tratamiento para aumentar su resistencia al agua y a las manchas. Este protector dura unos 3 años, dependiendo del uso que se le dé a la alfombra.
• Las alfombras de bambú necesitan ser aspiradas diariamente. Se aconseja aplicar un aceite para conservar el color.
• Para las alfombras de yute basta con limpiarlas con un trapo humedecido. Se aconseja aspirar las alfombras de este material por los dos lados (incluido el que apoya directamente sobre el suelo).
• No debe frotar las alfombras de sisal para limpiarlas, ya que se desprenden las fibras fácilmente. Use una esponja suave. Se recomienda aspirarla diariamente.
• Las alfombras de cáñamo también se pueden limpiar con todos los métodos de limpieza, aunque se recomienda el lavado en seco y en seco con espuma.
• Para limpiar las manchas en alfombras de polipropileno aplique el producto de limpieza recomendado por el fabricante y, después, frote con una esponja y agua tibia. Una vez que se haya secado completamente la zona, cepille suavemente donde estuvo la mancha. Con este tipo de alfombras nunca use disolventes.
• Las alfombras de algodón se pueden lavar con cualquier método. Se recomienda un lavado en agua fría o un programa de lavado a mano de la lavadora, siempre sin centrifugado. Debe dejarlas secar en posición horizontal, para que no se deformen.
• El vinilo se puede limpiar y fregar como cualquier suelo.

Vía: Leroy Merlin