jueves, 11 de mayo de 2017

Accesorios y complementos para el baño.

Los accesorios y complementos de baño no solo son útiles para tener a mano los elementos de uso habitual, también ayudan en la decoración. Por ello, es recomendable atender al aspecto estético. Además, conviene tener en cuenta algunos detalles.
La forma más fácil de conseguir un efecto decorativo potente es elegir accesorios de un mismo material, color y/o estilo. En su tienda encontrará una gran variedad de conjuntos de accesorios, en los que todos los elementos tienen la misma estética.
A cada zona, su accesorio
Zona de lavabo
• Dosificadores o jaboneras, portacepillos y vasos o portavasos: estos imprescindibles accesorios son los que quedan más a la vista, por lo que conviene prestar especial atención a su color y estilo.
Los hay de dos tipos: de sobreponer o de fijar a la pared. Si se quiere mantener despejado el lavabo o no hay espacio suficiente para colocar los accesorios, conviene hacerse con unos de fijar.
• Otro elemento necesario es el toallero para la toalla de lavabo o tocador: puede tratarse de un aro, una percha o una barra que se fija en la pared.
Las barras permiten tener la toalla extendida, lo que ayudará a que se seque más rápidamente. Las hay sencillas o dobles y con uno o dos puntos de fijación a la pared.
Otra opción son toalleros de pie, recomendables para cuartos de baño grandes ya que ocupan más espacio.
Zona del wc
• Los escobilleros son un accesorio fundamental. Aunque la mayoría, se colocan directamente en el suelo (escobilleros de pie), también los hay que se fijan en la pared y que facilitan la limpieza del suelo.
Algunos escobilleros ocultan totalmente la escobilla (con una especie de tapa incorporada en el mango) y otros son abiertos.
También existen modelos 2 en 1, que incorporan en una misma estructura escobillero y portarrollos.
• Los portarrollos suelen fijarse a la pared: algunos incorporan una especie de tapa que cubre la parte superior del rollo. También hay modelos que se colocan en el suelo, en este caso destacan los que admiten varios rollos de papel higiénico: algo muy práctico para tener siempre a mano los rollos de recambio.
• Otro elemento que puede aportar un toque de color y decorativo al cuarto de baño es la tapa del WC. En su tienda encontrará opciones de diseño muy atractivas.
• Las papeleras de baño también resultan muy prácticas: conviene elegirlas con un sistema de apertura fácil (con pedal, tapa abatible, sistema Push…).
Hay papeleras que se fijan a la pared, dejando libre el suelo.
Zona de ducha
• Las cortinas de ducha son fundamentales si no se dispone de mampara. Pueden aportar un toque decorativo importante ya que son un elemento muy visible.
• Las alfombras de baño sirven para no mojar el suelo al salir de la ducha y también ayudan a evitar resbalones. Vienen en diversos formatos (rectangulares, redondas, cuadradas y ovaladas), colores (lisos y estampados) y texturas. En cuanto al material, las de algodón son una excelente opción ya que son absorbentes.
Algunas alfombras incluyen una base antideslizante.
• Al igual que para las toallas más pequeñas, para las toallas de baño existen distintos tipos de toalleros: aros, perchas, barras… Además, hay opciones muy interesantes:
Toalleros de barras giratorias. Se trata de un eje (que se fija a la pared) del que salen dos o más barras.
Toalleros con balda. La balda es perfecta para guardar toallas plegadas de recambio.
Toalleros extensibles. Son como pequeños tendederos que se pueden desplegar para colgar varias toallas.
Toalleros con calentador. Permiten tener las toallas siempre secas. Son eléctricos y los hay de pie o para fijar en la pared (radiadores toalleros).
Toalleros de pie. Perfectos para cuartos de baño amplios, ya que ocupan bastante espacio. La ventaja es que permiten colocar dos o más toallas grandes extendidas.
¿Y dentro de la ducha?
• Para tener organizados los productos de aseo conviene tener una cesta o una pequeña estantería de ducha. Suelen ser de plástico o metálicas. Además de las que se fijan a la pared, las hay:
De colgar: en el grifo o en la mampara.
Con fijación techo- suelo. Funcionan como las barras de ducha: no necesitan taladrar la pared. Llevan una barra vertical extensible que fija la estantería ejerciendo presión en el techo y en el suelo (o el borde de la bañera).
• Si la superficie de la bañera o el plato de ducha es lisa, convendrá hacerse con una alfombrilla antideslizante.
¡No hace falta taladrar la pared!
Quien prefiera accesorios de fijar en la pared pero no quiera perforarla, dispone de varios sistemas de fijación alternativos: con adhesivos, de ventosas, sistema electrostático, con pegamentos…
No todos los sistemas son aptos para todos los casos. Hay que tener en cuenta:
• El tipo de superficie en los que se los puede fijar.
• La carga que soportará.
Aunque algunos sistemas soportan más peso que otros, siempre hay que mirar cuál es el peso exacto máximo que indica el fabricante del accesorio.
• Si se quiere cambiarlo de sitio es muy fácil y no deja marca.
Con cinta (o almohadilla) adhesiva (para superficies lisas)
Este sencillo sistema es apto para azulejos, porcelánicos, mármoles, cristal, melamina, poliéster… No es eficaz en superficies rugosas o irregulares, juntas de azulejos, paredes pintadas, pizarras, maderas lacadas
Pueden colocarse en lugares húmedos, por ejemplo, dentro de la ducha.
Según la calidad de la cinta adhesiva y del accesorio en general, pueden soportar hasta 40 kg de peso (hay que comprobar siempre este dato en las indicaciones del fabricante).
Se pueden quitar sin dejar residuos en la pared, con la ayuda de una espátula.
Algunos accesorios también vienen preparados para fijar con taladro: incluyen un pequeño orificio para pasar el tornillo. Una ventaja en caso de retirar el accesorio para fijarlo en otro sitio.
Fijación electrostática (para superficies lisas)
Este novedoso sistema funciona con la energía electrostática. Simplemente hay que quitar una lámina de protección y fijar a la pared: se carga de energía automáticamente.
Se puede quitar sin dejar rastro alguno y volver a fijar cuantas veces se desee.
A prueba de agua (se pueden colocar en la zona de la ducha).
Un buen ejemplo es el sistema Static Loc, que soporta hasta 8 kilos de peso.
Ventosas (para superficies impermeables al aire)
Los sistemas con ventosas funcionan creando un vacío, por eso no son aptas en superficies permeables al aire, como la madera o el mármol.
Las ventosas se pueden colocar en lugares húmedos, como por ejemplo la ducha.
Se pueden cambiar fácilmente de lugar, sin dejar rastro alguno.
Hay ventosas para superficies lisas y para superficies irregulares:
• Ventosas para superficies lisas. El sistema Bestlock incorpora una pequeña pieza que, al girarla 90º extrae el aire y la ventosa queda fijada a la superficie. Soporta unos 3 kg de peso (comprobar siempre este dato en las instrucciones del fabricante).
• Ventosas para superficies irregulares. El sistema Vacuum Loc incluye una especie de jeringa que sirve para succionar el aire y conseguir una fijación resistente. Puede soportar hasta 33 kg, según el tipo de accesorio.
Pegamentos especiales (para todo tipo de superficies)
Estos accesorios incluyen un pequeño tubo de pegamento especial que se introduce en la pieza de fijación a través de un pequeño orificio.
Son aptos para lugares húmedos, como la ducha.
Ofrecen una sujeción extra fuerte y soportan grandes pesos. El sistema Power Loc, por ejemplo, tiene una fuerza de tracción de hasta 80 kg.
Se pueden retirar con la ayuda de una llave pico de loro y quitar los restos de pegamento con un rascador para vitrocerámica.
En superficies rugosas, se puede necesitar aplicar también un producto quita-adhesivos
Sobre el material: atención a los metales
Los accesorios plásticos y metálicos, además de ser fáciles de limpiar, resisten bien los efectos del agua, por ello son una buena opción sobre todo si se trata de la zona de ducha. Sin embargo, no todos los materiales metálicos ofrecen igual resistencia a la corrosión. Es importante tener en cuenta el material del que está hecho el accesorio y también la capa que lo recubre:
Acero. Para evitar la oxidación, algunos fabricantes utilizan acero bañado en cromo o lacado con pintura. Sin embargo, lo recomendable es que se trate de acero inoxidable (una aleación de acero y cromo de buena calidad). Otras opciones, aún más resistentes y de calidad superior son el acero inoxidable 18/10 y el acero inoxidable electropulido.
El acero electropulido recibe un tratamiento que alisa la superficie (facilitando aún más la limpieza) y le confiere más brillo.
Aluminio. Es, sin duda, uno de los materiales más resistentes a la humedad, ya que no crea óxido. Es algo menos duro que el acero o latón.
Latón. Es el material más utilizado para los accesorios de baño. Básicamente es una aleación de acero, níquel y cromo. Presenta una corrosión nula (no se oxida).
• Zamak. Se trata de una aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre. No es recomendable para los accesorios de baño ya que es poco resistente. Aunque es un material poco resistente a la humedad, tiene una buena torsión: esto permite obtener formas interesantes. Para protegerlo de los efectos de la humedad y aumentar su resistencia, se lo suele recubrir con capas de pintura.

Vía: Leroy Merlin