domingo, 16 de abril de 2017

Tuercas, varillas

Las tuercas, manguitos y varillas roscadas son elementos habituales en el ajuste y unión de elementos desmontables (maquinaria, mobiliario…).
Las tuercas son unos herrajes de ensamblaje con forma cilíndrica y un orificio en el centro donde se acopla un tornillo de métrica. Las hay de diferentes tipos y usos.
Los manguitos tienen forma de tubo con rosca interior y se utilizan para unir varillas roscadas y obtener varillas de mayor longitud.
Las varillas cumplen la misma función que un tornillo y se utilizan, sobre todo, cuando no se encuentran tornillos de la medida que buscamos.

Las claves

Las varillas pueden acortarse (con una sierra para metal, de calar o amoladoras) o alargarse (uniendo diferentes varillas con manguitos).

Las tuercas tienen el fin de asegurar la fijación de los tornillos o de proteger los materiales que rocen con las cabezas de los mismos para evitar daños. También hay tuercas visualmente estéticas que mejoran el acabado.

Utilice varillas y tuercas de acero inoxidable para trabajos en zonas propensas a la humedad.

Criterios de elección
Las varillas y los manguitos
Existen varillas roscadas de diferentes materiales (acero zincado, acero inoxidable y latón) y tamaños. Desde 20 cm hasta 1 metro de longitud y desde 3 mm hasta 20 mm de diámetro.
Las varillas pueden acortarse con una sierra de calar, una sierra para metal o una amoladora en el caso de que la varilla sea muy gruesa; o pueden alargase, con los manguitos.
Las varillas de acero resultan, por lo general, más económicas que las de latón aunque estas últimas y las de acero inoxidable se recomiendan para el exterior o espacios expuestos a la humedad.
Lo mismo ocurre con los manguitos en relación con el material con el que están fabricados. En cuanto al tamaño, escoge el manguito ajustado al diámetro de la varilla que vaya a utilizar, siempre se tiene en cuenta el diámetro roscado interior.
Tuercas
Las tuercas aseguran la fijación de los tornillos. Al igual que las varillas, las tuercas pueden estar fabricadas con acero o latón. Existen tuercas de diversas formas, cuya función será diferente. Le descubrimos cuáles:
- Autoblocante: ejerce una función de bloqueo del tornillo.
- Con arandela: se utiliza para evitar que el tornillo se afloje y para sujetar con mayor seguridad.
- Hexagonal: es la más utilizada y sencilla.
- Ciega: tiene una función estética y de seguridad, ya que se coloca en los extremos del eje del tornillo para mejorar el acabado estético y evitar que la rosca del tornillo produzca daños con el roce. Está compuesta por una base hexagonal y una cúpula, empleada para cubrir la rosca.
- Mariposa: son las más sencillas de utilizar ya que no requieren de una herramienta para su manipulación. Están compuestas de dos ‘alas’ dispuestas hacia arriba que facilitan su ajuste y desajuste de forma manual. Muy útiles en situaciones en las que se deban aflojar y apretar los tornillos con asiduidad.

Vía: Leroy Merlin