martes, 25 de abril de 2017

Lámparas de techo

Ilumine y decore su hogar con lámparas de techo. Un complemento funcional y estético, disponible en multitud de estilos adaptables a cada una de las estancias de su casa: rústicas, modernas, infantiles… Le ayudamos a elegir la que más se ajuste a su estilo y a la decoración de su hogar.

Estilo y diseño de las lámparas de techo
Las lámparas de techo cumplen una doble función: iluminar y decorar. De este modo, ante la elección de este tipo de complemento estético para nuestro hogar, podremos elegir entre distintos estilos decorativos, entre los que encontramos:

- Clásico
- Actual
- Natural
- Diseño
- Infantil
Cada una de ellas, con unos rasgos, formas y colores particulares, permiten generar diferentes sentimientos y ambientes en la decoración. Por ejemplo, con una lámpara de techo clásica, damos a esa estancia un toque sobrio y elegante; con una lámpara de estilo moderno o exótico podemos crear un espacio minimalista o étnico.

¿Cómo iluminar con lámparas de techo?
Otra de las cuestiones a la hora de elegir una lámpara de techo, es el tipo iluminación que queremos conseguir con ella. Las lámparas de techo ofrecen una luz cenital, desde arriba, pero dependiendo del modelo tendrá unas características:
- Ambiental: se trata de una iluminación homogénea en toda la estancia, evitando sombras y zonas oscuras. Son las lámparas que tienen varios brazos, sin pantalla, donde el protagonismo lo tiene la estructura de la luminaria.
- Focal: hablamos de la iluminación centrada en algún punto de la habitación. Ilumina espacios concretos de forma directa. Es un tipo de luz más centrada y fuerte, destinada a llevar a cabo actividades en una zona concreta de la cocina o del salón, por ejemplo. Se trata de lámparas con pantallas cerradas que estrechan el haz de luz que proyecta la bombilla.
- Detalle: para resaltar algún punto en concreto de la habitación como un cuadro o algún adorno. Si quiere conseguir este efecto tendrá que elegir una lámpara con pantalla cerrada y opaca que concentra la luz.
También debe tener en cuenta algunos datos que puede que desconozca: si hay paredes oscuras o cubiertas con muebles oscuros, necesitará más iluminación ya que este tipo de colores absorben más luz y hacen necesaria una iluminación suplementaria.
Estratégicamente colocadas, las lámparas de techo pueden aportar la sensación de calidez e interés donde más lo necesite.
Es aconsejable optar por una iluminación suave antes que la iluminación dura o fluorescente en espacios de conversación y entretenimiento. Si la iluminación se agrupa en un solo lugar una solución es colocar alguna lámpara de techo con varios puntos de luz para obtener una iluminación general, además representan un modo de añadir luz a espacios amplios y crean un atractivo destello.
Formas, colores y materiales de las lámparas de techo
A la hora de elegir una lámpara de techo podemos escoger entre diferentes tipos en cuanto a su forma, color, material y medidas adaptables a diferentes espacios.
- Las lámparas de araña: por sus dimensiones suelen convertirse en el centro de atención de la habitación. No son recomendables en techos inferiores a 2,50-3 m.
- Lámparas colgantes a base de focos: ideales para estancias donde necesitas iluminar varios puntos, pero solo tiene una toma eléctrica cenital, porque puede dirigir cada foco a una zona concreta.
Entre sus materiales encontraremos:
- De cristal y aluminio: producen brillos extra. Esta característica debe ser tenida en cuenta a la hora de que elija su emplazamiento.
- Metal: este material es delicado; debe limpiarlo con productos específicos para el metal.
- Plástico o PVC: ideales para las habitaciones de los pequeños de la casa. Se limpian fácilmente con un trapo mojado en jabón neutro.

¿Cuánto debe medir mi lámpara?
Debe decidir la cantidad de luz que quiere conseguir y el tamaño de la zona que deberá iluminar, con la elección del número de brazos o puntos luminosos que queremos que la lámpara tenga.
Es necesario relacionar el tamaño de la habitación con el tamaño que va a tener la lámpara. En general, para las estancias debemos sumar el ancho y el largo, multiplicarlo por 3 y el resultado multiplicarlo por 2,5. Con este simple cálculo obtendremos el diámetro aproximado que debe tener la lámpara.
Por ejemplo, una habitación de 4 metros de largo x 3 metros de ancho, sería:
Multiplicar 4x3 (es decir 4 metros de largo x 3) = 12
Multiplicar 3x3 (3 metros de ancho x 3)= 9
Sumar el resultado de ambas operaciones 12+9 = 21
Y multiplicar este número 21 por 2,5 = 52,5 cm de diámetro.
Si el techo fuera alto, el diámetro debe ser aun mayor. Y, en el caso de que la habitación sea muy estrecha, sería mejor utilizar 2 puntos de luz.
En el caso del comedor o salón, el diámetro de nuestra lámpara será la mitad de la longitud de la mesa. Es decir, si la mesa tiene un longitud de 150 cm, la lámpara debe ser de unos 70 cm a 75 cm.
Para entradas amplias, grandes habitaciones o espacios de 2 alturas, lo recomendable es que esté a una altura de unos 215 cm del suelo, si fuera un espacio tipo loft aún debería estar más alta.
Tipos de iluminación
Además del tipo de decoración elegido, debemos tener en cuenta que cada estancia o habitación requiere de un tipo de iluminación adecuada al tipo de vida que en ella se vaya a hacer. Por ello, la decisión a la hora de adquirir una lámpara de techo debe ir acorde al tipo de luz que queremos conseguir.
Las lámparas pueden clasificarse en tres grupos según el tono de luz que emitan. Aunque aparentemente la luz que proyectan siempre es blanca, esta difiere entre tonos más fríos y azulados a los más cálidos y anaranjados. Llamada temperatura de color, ésta se mide en grados Kelvin.
Existen dos tipos de temperatura de color:
- Luz cálida: este tipo de luz blanca se caracteriza por su tono rojizo. Entre los 3.000º Kelvin.
- Luz fría: también llamada luz de día, tiene un alto porcentaje de tonos azules. Su temperatura de color es superior a los 5.000º Kelvin.
Teniendo en cuenta la temperatura del color, cada estancia de nuestro hogar deberá tener un tipo de iluminación, según lo recomendado.
- Salón: una estancia como el salón o la sala de estar acepta tanto luz fría como cálida. Dependiendo del tipo de actividad que realicemos en esta habitación, será recomendable la luz fría, para zonas de trabajo o la zona donde esté situada la mesa o la luz cálida para el espacio de relax y dedicado a ver la televisión.
- Dormitorio: se recomienda una luz cálida y tenue para crear un ambiente de descanso.
- Cuarto de los niños: al igual que en nuestro dormitorio, nuestros hijos deben gozar de un ambiente placentero gracias a la luz cálida.
- Pasillo: al contrario, el pasillo, así como la cocina o el baño, son lugares de tránsito que aceptan sin problema una luz fría.
- Cocina: las lámparas de techo se suelen usar en la cocina en la zona del office, para iluminar la mesa principalmente.

Colocación
A la hora de instalar la lámpara debe colocar unos elementos de fijación adecuados para su tipo de techo, ya que hay específicos para techo macizo o para pladur o escayola.
Si quiere colocarla en un lugar distinto a donde está la salida de corriente, puede optar por dos opciones en función del tipo de techo que tenga:
- Si tiene falso techo puede tirar cable hasta el punto que quiera abrir.
- Si tiene un techo macizo puede optar por hacer rozas, por llevarlos ocultos con canaletas o por cables decorativos que le permitirán mover el punto de luz dejándolos a la vista sin necesidad de hacer obra.
Limpieza y mantenimiento
El mantenimiento de las lámparas de techo se basa en su limpieza cada cierto periodo de tiempo, ya que suelen anidar pequeños insectos y acumular polvo. Para ello, podemos desarmar la misma, para poder descolgarla y limpiar con un paño húmedo.
También la parte de arriba de estas lámparas es propensa a la acumulación de polvo y pelusas por lo que se recomienda sacudirla con algún plumero o similar por lo menos 3 veces por semana.

Vía: Leroy Merlin