jueves, 6 de abril de 2017

Cómo elegir productos para la colocación de cerámica

El cemento cola es un adhesivo cementoso, usado para fijar cerámica y gres. Hay variedades distintas de cemento cola en función del tipo de cerámica que se desea pegar (azulejo, gres, gres porcelánico…) y del lugar de instalación (interior o exterior). El tipo de cemento también varía según las condiciones climatológicas a las que se va a exponer el suelo cerámico: agua, calor, hielo y deshielo.
Las claves

Fíjese en cuatro letras que indican sus características: la C (indica la adherencia), la S que expresa la deformabilidad o elasticidad y la T que valora el deslizamiento del cemento cola y la E el tiempo ampliado de aplicación. Aquellos productos con indicación ANEXO ZA son productos de calidad básica.

Existen otros productos denominados como F: adhesivos de fraguado rápido, suelen venir en forma de pasta.

Tenga en cuenta la medida y el peso de las piezas de cerámicas a adherir así como el soporte. Por ejemplo la piedra natural es recomendable pegarla con un cemento cola flexible o deformable y para adherencia sobre yeso hay que utilizar un producto específico para tal efecto.

No usar nunca el cemento cola para rellenar grietas o nivelar la pared, para ello se usan morteros impermeables o de revoco.

Para aplicar el cemento cola es necesario que la pieza de cerámica esté seca y limpia. Se aplica en toda la pieza cerámica y en la superficie sobre la que se va a adherir la cerámica. Las dos principales características son:
• Adherencia
Los cementos cola se clasifican en dos tipos (C1 y C2) en función de su mayor o menor adherencia:
- C1: ofrece una adherencia normal o básica. Se aplica para suelos o paredes instalados en interior; o suelos exteriores. Pensado para suelos de gres. No se recomienda para los azulejos de gran tamaño. 

Su tiempo de secado es rápido.
- C2: ofrece una adherencia mejorada (el doble de adherencia que el anterior). Se aplica tanto para interior como para exterior. Especialmente pensado para suelos porcelánicos. Se puede usar para azulejos de mayor tamaño y se aplica en suelos de calefacción radiante o en suelos en contacto con el agua, como el de exteriores cerca de piscinas.
• Deformabilidad y deslizamiento
Por otra parte, también habrá que elegir en función del grado de deformabilidad o elasticidad que se necesite (S1 o S2). Cuanto mayor sea la deformabilidad del cemento cola, mayor será su capacidad de compensar las tensiones entre el soporte (superficie del suelo sobre el que se coloca la baldosa) y la propia baldosa.
- S1: Adhesivo deformable.
- S2: Adhesivo muy deformable. Recomendado para grandes formatos de cerámica.
• Otra propiedad de los cementos cola es su capacidad de antidescuelgue o deslizamiento reducido (se especifica con la letra T). Esto evita que los azulejos se mueven una vez instalados.
• Una última propiedad importante es el tiempo que puede estar abierto. Se indica con la letra E e implica que aquellos que la tienen, pueden estar más periodo de tiempo abiertos entre la aplicación del cemento cola sobre el soporte y la colocación de la pieza cerámica sin que pierda sus características.
Los productos con indicación ANEXO ZA son productos de calidad básica.
Tamaño de la baldosa
Además del tipo de cemento cola, el tamaño de la baldosa determina el tipo de encolado. Para grandes formatos es recomendable utilizar un cemento cola C2 con adherencia mejorada.
Tipos de cementos cola más comunes
Mortero básico: para pegado de suelos interiores o paredes con azulejos de pequeño tamaño: 30x30 cm.
Mortero C1: morteros con norma europea. Se pueden usar en suelos exteriores y con piezas de pequeño tamaño 30x30 ó 30x40 cm.
Mortero exterior: es la denominación que reciben cementos cola para suelos exteriores o piscinas (C1T, C1TE).
Mortero porcelánico: se usa para piezas más pesadas de gres porcelánico en paredes y suelos (interiores y exteriores), con máyor adherencia (C2T ó C2TE).

Piezas 60x30, 40x30 cm.
Morteros flexibles o deformables: se usan para cerámica más pesada, piedra natural, fibrocemento, etc. Son tipo S1 o S2, según su grado de deformabilidad. Se usan en piezas de cerámicas de mayor tamaño de 60x40 cm.

Juntas para la colocación de cerámicas y piedra natural
Pasta de juntas, mortero o lechada que se utilizan para el relleno o sellado de las juntas entre baldosas cerámicas. Las juntas de separación realzan el acabado, corrigen las diferencias de calibre, impiden la retención de agua en los huecos y compensan las dilataciones. La profundidad de las juntas, como norma general, no debe ser menor a 1,5 mm en interiores y a 5 mm en exteriores.

Tipos de juntas
Mortero universal: a base de cemento, áridos, resinas y pigmentos minerales. Para juntas de 1 a 15 mm en piezas cerámicas tanto de interior como de exterior. Destaca la variedad de colores con que se comercializa, para coordinar o contrastar con las piezas cerámicas.
Pasta para piezas porcelánicas: mortero de juntas extrafinas que admite la consistencia de lechada ya que las piezas porcelánicas se colocan con una junta mínima y, aunque puede rellenar juntas de hasta 4 mm, es idóneo también para juntas inferiores a 1 mm.
Mortero flexible: cuando la junta es muy ancha, los movimientos del revestimiento pueden hacerla agrietarse. Para evitarlo hay que rejuntar con un mortero flexible que lleva unas resinas en su composición lo que, además, hace que repela el agua y sea antihongos. Admite juntas de hasta 15 mm.
Especial para el rejuntado de piezas de baja porosidad (gres porcelánico), piscinas y para la aplicación donde exista riesgo de proliferación de microorganismos, como cuartos de baño o exteriores.
Pasta impermeable epoxi: para conseguir juntas impermeable. Es la indicada para pavimentos y revestimientos verticales de lugares de mucho tránsito, que deban extremar la higiene o necesiten una total impermeabilización. Se puede preparar en forma de lechada en juntas de 1,5 mm como máximo; en forma de mortero admite juntas de 1,5 a 10 mm. Es ideal para cuartos de baño, incluso en la zona de la ducha; para el rejuntado de gresite en piscinas y para el pavimento que las rodea; para spas, saunas, gimnasios, etc.
Pasta vitrificada: junta de colocación y adhesivo vitrificada para el rejuntado de alta resistencia química y mecánica, elevada dureza e impermeabilidad. Es idónea para gres porcelánico, cerámicas, grandes formatos, piezas de bajo espesor y mosaico vítreo tanto en suelos como en paredes. Al ser vitrificada permite una total uniformidad del color, impermeabilidad al agua, a las manchas y la suciedad y evita el desarrollo de hongos y bacterias.
Pasta de lechada: para preparar solamente con consistencia ligera, especialmente indicada para juntas estrechas, de 1 mm. ¿Dónde usarla? En alicatados y solados con junta fina o en la renovación y limpieza del rejuntado de paredes y suelos que llevan unos años puestos.

Mantenimiento y reparación

Hay productos que pueden hacer que sus baldosas luzcan como nuevas o que le sirvan para proteger su higiene por más tiempo:

Para reparar juntas, grietas y partes que faltan: relleno renovador de juntas de colocación cementosas, de fácil aplicación y elevada durabilidad. Idóneo para juntas ennegrecidas o amarillentas por el uso.

Tapaporos: protege la cerámica esmaltada o no esmaltada de manchas de pigmentos. No aplicar sobre las juntas.

Cera: la hay para el tratamiento de superficies porosas y no porosas. Restablece y da uniformidad tonal a la superficie.

Quitacementos: detergente ácido para la limpieza de incrustaciones de cemento o cal, depósitos salinos o calcáreos.

Germicida: limpiador de juntas de colocación cementosas antihongos. Fácil aplicación.

Mortero refractario: indicado para enlucidos en ambientes expuestos a altas temperaturas como chimeneas, barbacoas y hornos.

Mortero impermeabilizante y antihumedad: indicado para zonas húmedas como bajo sótanos o piscinas en exteriores.

Vía: Leroy Merlin