miércoles, 12 de abril de 2017

Cómo elegir productos de limpieza

Hay un sinfín de productos que sirven para limpiar, tratar y proteger cualquier tipo de superficie. Dependiendo del uso y el material que se quiera limpiar habrá que elegir el producto adecuado para respetar las propiedades del suelo, mueble, cristal o electrodoméstico a limpiar.
Las claves

Existen productos específicos para la limpieza en exterior y otros para interior.
Hay productos ecológicos y biodegradables como desengrasantes que limpian respetando el medio ambiente.
Cada material necesita un producto concreto que para limpiarlo sin dañarlo.
LIMPIEZA EXTERIOR
Los elementos de exterior tienen que resistir las inclemencias del tiempo (humedad, incidencia de los rayos UV…). 

1. Mobiliario de exterior
- La resina y el ratán sintético apenas requieren mantenimiento. Agua, jabón y un cepillo suave son suficientes para su limpieza. Son ligeros y resistentes a la humedad y a los rayos UV.
- El mobiliario de acero inoxidable es muy duradero y resistente a la corrosión. Para la limpieza, tanto del acero inoxidable como del aluminio, le recomendamos pasar un paño húmedo como una solución neutra y secarlos con otro paño. No use productos abrasivos. Si salen manchas de óxido trátelas con un limpiador para metales.
- Hay que tener especial cuidado con la madera de exterior. Para mantenerla en buen estado es recomendable que antes de colocarla o usarla aplique sobre ella un tratamiento específico para exterior (como lasures, aceite de teca o productos que prevengan el ataque de hongos e insectos), ya que si emplea productos para uso interior acortará su vida útil. Una vez que tenga la madera instalada, bien sea suelo, pérgolas, mesas o casetas, límpiela regularmente con un producto de mantenimiento para evitar que se vuelva grisácea por la acción de los rayos UV. No use limpiadores de alta presión para evitar que se levanten las fibras.
Los lasures son recubrimientos que aportan una protección total a todas las superficies porosas, como la madera, el barro, el cemento o la piedra -también puede usarse para maderas de interior-. En exteriores con sol directo es indispensable aplicar lasures con color para reforzar la protección solar de los filtros solares. Puede elegir entre lasures incoloros u opacos, con acabados brillantes o también de colores.
Otro modo de proteger los muebles exteriores y nutrirlos es aplicando aceite de teca, sobre todo en climas húmedos y en maderas exóticas (tarimas, vigas…). Los aceites no forman película (a diferencia de los barnices) en la superficie de la madera, de modo que se mantiene su aspecto natural y su tacto.
Una solución cómoda y sencilla, porque no requiere de instalación ni montaje, es la de cubrir el mobiliario de exterior con fundas protectoras. Hay fundas específicas para cada tipo de mueble: para mesas, conjuntos de, sillas, tumbonas, parasoles, barbacoas o para el porche completo.
Los limpiadores para barbacoas eliminan la grasa y los residuos quemados de sartenes, hornos, planchas, fogones, parrillas… y todos los accesorios.

2. Suelos y paredes de exterior
Puede limpiar las superficies con un limpiador de agua a presión para desincrustar la suciedad provocada por estar a la intemperie siempre que el suelo no sea de madera.
Existen todo tipo de productos concretos para cada tipo de suelo:
Para aplicar sobre la piedra y el ladrillo –usados en suelos y senderos de entrada, pilares, bases para barbacoas o mesas y bancos–, existen barnices específicos que sellan los poros y evitan que se empapen de agua. Los hay brillantes (con efecto mojado) y satinados. Estos productos realzan la estética del material, le dan un aspecto más nuevo y limpio, y protegen las superficies de las manchas. También reducen el deterioro causado por la exposición solar, ya que incorporan filtros contra los rayos ultravioletas.
Los suelos de piedra son especialmente delicados porque la suciedad se cuela en los poros y es difícil de eliminar. Se recomienda proteger la piedra con un impermeabilizante invisible, que actúa como una película que reduce la porosidad sin alterar su tono natural, la protege de la humedad, la suciedad y evita la aparición de moho y manchas.
En el caso del mármol puede aplicar una cera específica para que mantenga su brillo natural.
La madera en exterior tiene que ser tratada para evitar hongos, termitas e insectos. Se aconseja aplicar un protector una o dos veces al año. Debe fregarse habitualmente con agua y jabón neutro y nunca con un limpiador de alta presión.
Los suelos de cerámica que mejor uso dan en zonas exteriores son los porcelánicos. Por eso basta con fregarlos con agua templada y desengrasantes específicos para estos suelos.

Los toldos y parasoles requieren un mantenimiento para alargar su vida útil. Para prevenir problemas es necesario aplicar un spray antihongos y antiácaros y cuidar su mecanismo de apertura y cierre lubricándolos y tratándolos con productos antioxidantes.

Además de colocar lonas o cobertores de protección, es necesario llevar a cabo el mantenimiento de los filtros. Los productos específicos para los filtros y sus componentes desapelmazan la arena y mejorar la vida útil y capacidad de filtración.
5. Garaje
Si tiene puerta de acceso al garaje lave la puerta metálica con agua y un limpiador neutro (nunca productos abrasivos) para evitar que se oxide.
Puede aplicar esmaltes específicos para metales de exteriores. Se trata de pinturas antióxido que secan rápido y que protegen la puerta durante varios años aportando un resultado decorativo.

LIMPIEZA INTERIOR

1. Suelos de interior
Barra y aspire periódicamente el suelo.
- Para limpiezas más profundas en el parquet y suelos laminados de madera utiliza un producto neutro específico para madera aplicado con una mopa especial para parquet. Cada dos meses puede aplicar cera para mantener el brillo.
- En el caso de los suelos vinílicos puede fregarlo con detergente neutro, nunca con productos abrasivos o disolventes.
- Los suelos cerámicos son muy resistentes y fáciles de mantener. Para su mantenimiento cotidiano basta con emplear un limpiador con pH neutro. Para eliminar manchas es suficiente con un quitagrasas. En el caso del gres cerámico, al ser un material muy poroso, basta con pasar una mopa seca a diario para quitar el polvo y las huellas. Puede fregarlo con un limpiador de suelos.
- El mármol se puede lavar sin problemas con agua (a diferencia de la madera que es más delicada) y un limpiador pH neutro. Hay productos especiales para conservar el brillo del mármol y que evitan la aparición de manchas, pero no aplique cera.
- Los suelos de barro cocido se friegan con agua tibia y jabón neutro. Para devolverle el brillo original puedes añadir un poco de cera líquida en el agua. Se aconseja que una vez al año aplique aceite de linaza sobre el pavimento de este tipo.
- Las alfombras y las moquetas deben ser aspiradas habitualmente, si es con filtros anti-ácaros mejor, o con vaporeta que le aporta humedad. Quitar posibles manchas requiere cierto trabajo de cepillado en el momento en que se manche (cuanto más tiempo pase más difícil será que la mancha desaparezca) con agua y algún producto específico como champú para moqueta en función del tipo de mancha.
2. Cocinas
Las cocinas retienen grasa y restos de comida por lo que es necesario el uso de desatascadores tanto para que circulen bien las canalizaciones como para prevenir problemas futuros.
Por otra parte, la encimera tiene que estar siempre limpia porque sobre ella se manejan alimentos. Su limpieza variará según el tipo del material:
- Maderas laminadas: Use detergentes líquidos neutros o alcohol. Si aparecen restos de cal en alguna zona cercana al fregadero, es recomendable aplicar vinagre o algún compuesto antical.
- Maderas macizas: En estas encimeras debe mantener en un estado óptimo la capa de barniz, ya que son bastante porosas, y otros compuestos que la protegen. Para este cometido existen productos específicos.
- Cuarzo y resina: Para una limpieza diaria bastará con pasar un trapo seco. Sin embargo, si necesita llevar a cabo una limpieza más severa puede aplicar lavavajillas con un estropajo de plástico.
- Granito: Es conveniente limpiarlo con agua tibia y jabón neutro y secarlo con un paño o bayeta. Debe evitar que entre en contacto con líquidos ácidos, desde zumo de limón a limpia hornos y nunca frotarlo con estropajos.
- Mármol: Al ser un material delicado, es aconsejable pasar un trapo húmedo cada que vez que termine de realizar alguna labor. Si su aspecto está un poco deslucido puede echar un puñado de sal sobre la superficie y frotar con un trapo húmedo, esperar 5 minutos y aclarar bien con agua. Por último, seque la encimera con un paño.
- Cristal: La superficie lisa y sin poros del vidrio hace que su limpieza se pueda realizar sin ninguna dificultad con cualquier bayeta.
- Porcelánico: Se limpia con facilidad con agua o con productos detergentes con lejía. No aplicar ceras o productos con aceites.
- Corian: De fácil limpieza, basta con pasar un trapo suave escurrido. Para manchas más difíciles, se puede limpiar con productos de vitrocerámica. Es sensible a los productos químicos.
- CompacTop: Para su limpieza basta con usar solo agua y un detergente. Por ser una superficie no porosa queda totalmente limpia, sin adherirse restos de comida y quedando libre de microbios y gérmenes.
Para mantener los electrodomésticos en buen estado es conveniente limpiarlos después de su uso (en el caso del horno, microondas y otros electrodomésticos pequeños) con un estropajo suave y lavavajillas. Para una limpieza más profunda puede usar productos específicos.
Los filtros de campana tienen que ser revisados y limpiados frecuentemente porque si la grasa se acumula los filtros ya no podrán cumplir su función de absorber la suciedad.
- Los filtros de aluminio o de acero inoxidable se pueden limpiar sprays específicos. Puede usar un cepillo de cerdas suaves para eliminar la acumulación de grasa y suciedad. Por último, enjuague bien el filtro y colóquelo de nuevo en su sitio. Algunos pueden lavarse en el lavavajillas (siempre sin sal), si lo especifica el fabricante siguiendo las instrucciones.
- Los filtros de carbón se limpian con un paño húmedo. No puede sumergirlos en agua. Este tipo de filtros tiene que ser cambiado obligatoriamente una vez al año.

3. Cuartos de baño

Para sanear los aseos puede que necesite productos antical o vinagre blanco que evita que no se vuelvan a ensuciar con la humedad.

Para tratar los grifos tiene que elegir una bayeta correcta y no rugosa para que no lo raye. 

Dependiendo del acabado de su grifería tendrá que seguir unos consejos:

- Para los grifos dorados o esmaltados necesita limpiadores específicos para estos tipos de acabados y secarlos cada vez que se usen para eliminar las huellas.

- Los grifos cromados puede frotarlos con medio limón, para después aclararlos y secarlos.

Para el interior del inodoro, bidé, lavabo y bañera existen desinfectantes específicos que además aportan un aroma agradable o también puede usar lejía para baños y la deja actuar unos minutos. Hay desatascadores específicos para baños que eliminan restos de jabón y residuos orgánicos que bloquean los desagües.

Con respecto a los azulejos tiene que ser cauto y no usar productos corrosivos que estropeen el acabado.

4. Chimeneas

Limpiar la chimenea es vital no solo para eliminar la suciedad sino para evitar incendios.

Puede usar productos antihollín, fáciles de aplicar sobre las llamas, de modo que disuelve el hollín, la grasa y el humo acumulado en las paredes de la chimenea. Lo mismo sirve para estufas y algunos fogones.