miércoles, 12 de abril de 2017

Cómo elegir disolventes

Los productos disolventes y diluyentes son los que nos ayudan a hacer las pinturas, lacas y barnices más ligeros y menos viscosos con el fin de facilitar su aplicación. También existen los productos secantes que aceleran el proceso de secado del esmalte o barniz.

Además, los diluyentes y disolventes son usados para limpiar los instrumentos del trabajo del pintor como pinceles y rodillos. 



¿Qué es un disolvente?

Los productos diluyentes o disolventes los elegiremos en función del tipo de pintura que tengamos. Fundamentalmente existen dos clases de pinturas, las de base de agua y las pinturas de base disolvente.

Para las primeras usaremos agua para diluirlas y para las segundas se usan diluyentes como aguarrás, acetona, aguarrás sintético, poliuretano, disolvente polivalente conocido como universal, etc.

Los disolventes o diluyentes tienen varias funciones. La más importante es que son usados como productos para la preparación de las pinturas, barnices o lacas antes de aplicarlos. Por lo general, las pinturas suelen venir listas de fábrica para aplicar directamente, pero algunas de ellas no. Por lo que para darle ligereza y facilitar su aplicación, haremos una dilución de la pintura con disolvente o diluyente.

Lo más recomendable cuando nos dispongamos a hacer la disolución, es que la proporción sea la recomendada por el fabricante. De esta manera nos aseguramos que la pintura mantenga sus propiedades.

¿Qué tipo de disolventes o diluyentes elegir?

El agua: es el diluyente más común para disolver pinturas con base al agua. Las más comunes son las pinturas plásticas, esmaltes acrílicos al agua… También la usamos para limpiar los pinceles, botes y demás instrumentos usados con estas pinturas.

El aguarrás: era quizás el disolvente más común en las tareas de pintura. El aguarrás o esencia de trementina tiene un olor característico que hace que nos sea muy fácil reconocerlo. Se utiliza para disolver pinturas e imprimaciones sintéticas y pinturas al óleo. Estas últimas son aquellas que están fabricadas con una base de aceite.

Además, el aguarrás es usado para limpiar los pinceles, brochas y rodillos usados para pintar así como para eliminar manchas de pintura. Otra opción es sustituirlo por aguarrás sintético que hace las mismas funciones.

Acetona: es un disolvente que empleamos principalmente para eliminar restos o manchas de pinturas que ya se han secado y para la limpieza de útiles. También se utiliza para eliminar manchas de adhesivos y cuando se pegan en las manos tras su uso.

Aguafuerte o Sulfamán: este producto es altamente corrosivo, por lo que hay que tener especial cuidado en su aplicación. Es un limpiador muy potente que nos ayudará a desincrustar y limpiar las manchas de suciedad que encontremos y que son difíciles de eliminar. Se recomienda utilizar siempre guantes.

Aceite de linaza: es un producto natural, el aceite es obtenido de la planta del lino, de su semilla llamada linaza. Es un producto para proteger la madera. Debido a su lentitud en el secado es recomendable usar Aceite de Linaza cocido o con agentes secantes.

Alcohol: Actualmente es usado como limpiador y desengrasante.

Disolvente universal: empleado para la dilución de la mayoría de pinturas, sintéticas, lacas, barnices e imprimaciones y limpieza de todo tipo de superficies metálicas. Hay que hacer una comprobación previa de la compatibilidad con dichas pinturas.

Disolventes especiales: para pinturas menos comunes como el epoxi, clorocaucho, poliuretano, ecológico, etc.

Consejos

- Si va a pintar con pistola consulte la etiqueta con los consejos del fabricante para ver la proporción de la dilución.

- Los disolventes son productos inflamables, por lo que debes guardarlos en lugares secos y alejados de fuentes de calor.

- Si no los ha cerrado bien o ha pasado mucho tiempo desde la última vez que lo usó, asegúrese de que el producto está en perfectas condiciones ya que con el paso del tiempo van perdiendo sus propiedades.