jueves, 20 de abril de 2017

Chapas decorativas

Las chapas decorativas son placas metálicas o de plástico que se utilizan para diversos usos como fabricar frentes y puertas para armarios y muebles, construir cubreradiadores o papeleras, crear adornos para buzones, forrar superficies...
En función del modelo –liso, perforado, expandido, ondulado o repujado- pueden servir, además, como antideslizante.
Materiales de las chapas decorativas
Acero. Duro, pesado y resistente al desgaste. Vulnerable al agua y la humedad, no está indicado para exterior.
Acero galvanizado. Acero que ha recibido un baño de zinc para proteger la superficie contra el óxido y el moho.
Acero inoxidable. Muy resistente a la corrosión. Es el más recomendable para situar en el exterior.
Aluminio. Destaca por su ligereza (solo un tercio del peso del acero) y también por su resistencia a la corrosión.
Aluminio anodizado. Aluminio tratado para mejorar su resistencia a la abrasión, a la humedad y al desgaste.
• Sintético. Indicadas sobre todo para cubrir y renovar superficies de interior como puertas de armario o paredes alicatadas. Autoadhesivas, son las más fáciles de instalar.

¿Qué acabados y medidas puedo encontrar?
Las chapas pueden ser lisas, perforadas (con orificios redondos, cuadrados, rectangulares, hexagonales, en forma de trébol…), expandidas (con forma de malla), onduladas, o repujadas (acabados decorativos como el martelé, el grano de arroz o la punta de diamante).
Las sintéticas se encuentran disponibles en 6 acabados efecto metal y en otros 3 de colores.
Ventajas de las perforadas
Las chapas perforadas dejan pasar la luz natural, el aire (permiten la ventilación) y contribuyen al aislamiento acústico.
Por lo general, el grosor va de los 0,5 mm a los 2 mm.
En cuanto a las medidas puede encontrarlas de 50, 70, 90 y 100 cm de altura y anchos de 25, 50 y 60 cm.
Cómo cortar y fijar las chapas decorativas
Puede cortar la mayoría de las planchas con tijeras cortachapas o con una sierra de calar con hoja para metal. No obstante, para un grosor superior a 1 mm necesitará una amoladora angular.
Después de cortar la chapa, lije los cantos con una hoja de grano fino para igualar el acabado y evitar cortes.
Corte sencillo
Para las láminas sintéticas solo le hará falta un cúter para cortarlas a la medida que necesite.
La fijación al soporte puede ser:
Autoadhesiva. Únicamente disponible en las placas sintéticas. Solo hace falta limpiar con alcohol la superficie sobre la que se va a colocar la chapa, retirar el papel protector del reverso, fijar en el lugar deseado y dar unos golpes con un mazo de goma.
Adhesiva. Después de limpiar bien la zona sobre la que se va a colocar la chapa, tiene que aplicar el adhesivo adecuado sobre la cara posterior de la lámina y pegar, apretar con un mazo de goma. Para pegar metal con vidrio, madera, plástico, cerámica u otro metal le recomendamos optar por un adhesivo bicomponente o epoxi.
Con tornillos. Utilice tornillos específicos según la chapa sea de acero o de aluminio.
Con remaches. Para ello debe perforar la chapa con el taladro y una broca del mismo diámetro que los remaches. 

Vía: Leroy Merlin