viernes, 21 de abril de 2017

Casa Nereta: el pequeño refugio de Cadaqués.

Para cualquier enamorado de la Costa Brava, Cadaqués es uno de los epicentros de la belleza más mediterránea. Refugio de artistas, esta población es el paraíso soñado para escapar de la ciudad, relajarse frente al mar y dejar que la Tramontana se lleve las preocupaciones y el estrés. Uno de esos lugares llenos de encanto e inspiración es el hotel Casa Nereta: el que fuera el hogar del pintor Joan Ponç, íntimo amigo de Dalí, ahora es un hotelito lleno de magia.
Las actuales propietarias se enamoraron del hotel boutique Margot House en Barcelona, obra del estudio de interiorismo Conti, Cert, y decidieron dejar en manos del mismo estudio la imagen de la bucólica casita de Cadaqués.
El proyecto consta de tres plantas que han sido reformadas respetando totalmente la estructura y los materiales originales de la casa. Recuperando los suelos de toba catalana y manteniendo puertas y cabezales de las habitaciones en madera de pino Melis, que como bien dicen sus diseñadoras: ‘Con los años ha cogido ese color naranja tan bonito’.
Con la intención de no alterar el estilo que ya tenía la casa, la reforma consta de varios muebles blancos de obra nuevos que se integran en las estancias. La utilización de materiales como iroko, mármol, hierro o madera de pino se han escogido para no restar protagonismo al carácter del envoltorio.
La mayoría del mobiliario ha sido diseñado y fabricado a medida por las interioristas, o por firmas nacionales que cumplen con la esencia mediterránea: encontramos las lámparas de Santa & Cole, Marset, y Carpyen, las alfombras de Jordi Batlle de la Bisbal, los tejidos de 03AM o las icónicas butacas BKF.
La belleza y naturalidad de este hotel boutique se desprende hasta de su nombre, que proviene de la palabra catalana oreneta (golondrina); en todos los rincones de esta preciosa casa se entrega al huésped intimidad y le hace respirar historia y paz.
Una parte esencial del proyecto han sido las distintas plantas y flores escogidas para el exterior. Por su emplazamiento y sus drásticas condiciones climáticas, en una zona dónde en verano hace mucho calor y en invierno el frío y el viento son severos, la selección de especies vegetales no era sencilla. Las interioristas recurrieron a la diseñadora de jardines Asilvestrada, que ya había colaborado con el estudio Conti, Cert en el hotel Margot House.
Fotografías: Salva López & Nini LaMira

Para más información visiten: Conti, Cert 
Vía: diarioDESIGN