viernes, 31 de marzo de 2017

Quitar y poner: una reforma sencilla

A veces, las soluciones más simples resuelven los problemas más complejos. Con un pequeño gesto se puede dar respuesta a las exigencias de un espacio, y completar un programa completo. ¿Cómo? El estudio de arquitectura Alventosa Morell nos muestra las claves de la arquitectura correcta y concisa con esta intervención en un pequeño apartamento de Vila de Gràcia, Barcelona.
El uso eficaz de un espacio es una necesidad básica, y qué mejor que despejar y replantear para dar paso a una vida más cómoda.
Fotografía: Adrià Goula
Abrir espacios, libre, flexible, claro
El apartamento presentaba los problemas habituales de un piso antiguo de una zona de alta densidad urbana: excesiva compartimentación, distribución errónea y falta de luz. Siendo un espacio estrecho y alargado, con dos fachadas opuestas orientadas hacia la calle y un patio interior de manzana, se hizo evidente la necesidad primordial de eliminar las particiones internas para reconfigurar la distribución y de alguna forma conseguir relacionar ambos extremos de la casa. La intervención busca la forma de definir un espacio holgado, flexible, y que cumpla con la breve lista de deseos de los clientes, cuyo principal requisito era el de disponer de un espacio adecuado para jugar con las nietas.
Sencillez y naturalidad
Una vez limpiado el interior y establecido un lienzo en blanco sobre el que actuar, se decide completar el espacio diáfano con un cuerpo central, ligero y sencillo, que articula la vivienda, organizándola en dos áreas, de día y de noche, y estableciendo un espacio central como pieza amortiguadora y complemento del programa. Se establece una banda lateral de servicio que completa el espacio principal, sin sacrificar de ninguna manera la concepción global del interior. La envolvente blanca neutraliza el espacio, y el pavimento de madera aporta naturalidad y cercanía, al tiempo que unifica la superficie.
La instalación de iluminación se reduce a una sola línea de focos de techo, anclados al forjado.
La cocina es tratada con los mismos principios materiales que el resto del espacio, en una composición de blancos y madera. Con un paquete de muebles bajos lacados y una discreta campana extractora, el conjunto se integra en el perímetro de la estancia de manera natural. Se consigue con este gesto abrir el área próxima a la terraza, acercando la luz del patio al interior. Un mueble bajo de sencillo diseño se coloca en continuidad con la encimera, en perfecta coherencia con el resto de la estancia.
Nada interrumpe la imagen de limpieza, claridad y sensibilidad del interior.
Estancia y mobiliario
El módulo central se realiza con una estructura ligera de bastidores de madera, apoyados sobre el suelo y en contacto con la pared. Se concibe como una pieza de mobiliario de gran formato, que sirve de apoyo a las estancias, ofreciendo generosas bandas de almacenamiento y armarios. El ritmo de montantes de madera genera un patrón que ofrece cierto grado de privacidad al interior.
Volumen unitario
El recinto se desprende de la franja superior del espacio, alejándose del techo para permitir la percepción del volumen total de la vivienda. La luz natural atraviesa de esta forma el interior de lado a lado, y la permeabilidad de la pieza se hace evidente. La creación de este módulo es una muestra de cómo compactar diferentes usos y necesidades de la vivienda en un paquete único, sin sacrificar la holgura y libertad del interior. Y de esta forma tan sencilla (y por eso, brillante) se resuelve un grave problema de espacio, iluminación y uso, abriendo un nuevo espectro de posibilidades, bajo la luz natural.

Para más información visiten: Alventosa Morell Arquitectes
Vía: habitissimo