lunes, 13 de marzo de 2017

Matteo Thun, responsable de los nuevos IntercityHotel 2.0.

El estudio de arquitectura afincado en Milán, Matteo Thun + Partners, es el responsable de la imagen del nuevo IntercityHotel 2.0 en la ciudad alemana de Braunschweig. Una cadena que, desde su fundación en 1987, ha apostado por ubicaciones inmejorables, la mayoría de ellas en Alemania, y que a partir de ahora contará con el arquitecto italiano y su equipo para la definición de su interiorismo.
“Para nosotros, el diseño no es sólo algo visual, va más allá del espíritu de la época” señalan los autores del proyecto, que han apostado por un diseño sobrio y contenido, sin gestos exagerados ni formas superficiales, que ellos denominan ZERO Design. Un espacio simple y atemporal, abierto y a la vez privado, con materiales naturales y colores suaves que aportan ligereza y luminosidad, y donde aspectos como la sostenibilidad y la longevidad son fundamentales.
Familiar y acogedor, el nuevo hotel ofrece sin embargo nuevas experiencias que establecen una interesante conexión emocional entre anfitrión y huésped. “No necesitamos de efectos superficiales de corta duración para atraer a nuestros clientes” señala el Director General de la cadena, J. Marusczyk, en un alegato contra el consumo rápido, tan en boga hoy en día.
Thun transforma el vestíbulo en una acogedora y luminosa sala de estar, donde estanterías metálicas con cajas de madera intercaladas separan espacios que al mismo tiempo se mantienen comunicados. “La vida empresarial de hoy en día requiere una flexibilidad extrema”, señala el arquitecto, para quien ‘estar en casa’ no está ya vinculado a un lugar en particular, sino a un sentimiento.
Con cuatro espacios para conferencias y eventos, un restaurante, un salón bistro y un bar, las zonas comunes se caracterizan por el uso de materiales naturales, un diseño de planta abierta y cómodos rincones para sentarse.
El uso del verde, tanto a través de plantas como de detalles decorativos, busca introducir la naturaleza en el interior y potenciar la frescura de la gastronomía ofertada.
De nuevo, la geometría ortogonal caracteriza el espacio tras la barra, donde una original estantería de cajas de madera pintadas introduce una nota de color.
El diseño introduce guiños locales, como las luminarias fabricadas con ruedas de bicicletas que cuelgan sobre la gran mesa que preside la sala.
Entre las 174 habitaciones disponibles, los clientes pueden elegir entre las estándar, de 20 metros cuadrados, las especiales Business Plus o las familiares.
El hotel ha sido diseñado teniendo en cuenta de la filosofía de los ‘tres Zeros’: 0 km –materiales locales, personales locales, huéspedes locales–, 0 CO2 -optimización de la energía– y 0 basura –fácil eliminación, separación de residuos y control del ciclo de vida controlado–.
Fotografía: Brunier Hiepler

Para más información visiten: Matteo Thun & Partners
Vía: diarioDESIGN