miércoles, 29 de marzo de 2017

Hornos de leña: un plan delicioso entre amigos

Uno de los mayores placeres de la vida es disfrutar de la compañía de familiares y amigos. Y si la reunión se hace alrededor de una buena mesa, mucho mejor. Le propongo un plan para pasar un día agradable invitando a sus amigos a una comida especial preparada en un horno de leña.
Hornos de leña: un plan delicioso entre amigos
Los hornos de leña dan un sabor característico a las comidas que cocinamos en él. Su funcionamiento es diferente al de los hornos eléctricos o de gas que tenemos en nuestras cocinas, pues no está encendido durante todo el proceso de cocción de los alimentos sino que se calienta al principio y, una vez alcanzada la temperatura deseada y consumidas las brasas, introducimos los alimentos, que se cocerán con el calor residual que ha quedado dentro del horno. Tarda entre media hora en calentarse y puede mantener la temperatura hasta 12 horas. Por otro lado, es muy importante hacerle un buen mantenimiento para alargar su vida útil.
Este tipo de reuniones favorece la participación y colaboración de todos, pues tienen lugar en un ambiente relajado y distendido. El anfitrión puede encargarse de preparar el fuego y explicar a sus invitados el funcionamiento del horno, la manera en que se cocina con él, el sabor especial que la leña da a nuestros guisos, y a satisfacer la curiosidad de los niños quienes, ante esta cocina “diferente”, seguramente le bombardearán a preguntas.
Mientras algunos de los asistentes se dedican a preparar la mesa y colocar los aperitivos, los amigos expertos en vinos empiezan a descorchar las botellas que han traído y los que han hecho postre casero se intercambian las recetas, compartiendo sus “secretos" culinarios.
En un horno de leña se puede preparar comida muy variada: desde todo tipo de carnes,pollo, cerdo, cordero; hasta pescado, pasando por pizzas, pan, arroz, verduras, patatas… sin olvidarnos de postres para los muy golosos. Es un tipo de comida muy sana y que suele gustar a todo el mundo.
Con la mesa puesta, solo queda disfrutar del festival de olores, sabores… ¡y la compañía de sus amigos!
Vía: Leroy Merlin