martes, 14 de marzo de 2017

Deli, la nueva cafetería take-away de Lisboa.

Deli, una nueva cafetería en la capital de nuestro país vecino, abrió a finales del año pasado. El arquitecto local Duarte Caldas firma este bonito proyecto, y como somos unos enamorados de Lisboa estamos deseando visitarla.
La cafetería tiene tan sólo 25 metros cuadrados y se sitúa en la planta baja de un edificio del barrio Príncipe Real, en el centro histórico de Lisboa. El concepto esencialmente gira en torno a un servicio de take-away, aunque también tiene una pequeña zona donde degustar allí cafés, dulces, vinos, cervezas y algo para picar.
Nada más entrar, una barra funciona como zona para servir a los clientes, junto a unas mesas y una pequeña cocina. Unas escaleras nos llevan al sótano, donde se encuentran los baños y un pequeño almacén.
Desde el exterior de la tienda, hay una ventana de cristal enmarcada por una tira de mármol que se extiende alrededor de la puerta. Esta característica es una de las pocas cosas originales que se han conservado, y se repite a lo largo de la calle para enmarcar las ventanas de las tiendas en los edificios adyacentes.
La existencia de este marco de mármol fue el punto de partida del proyecto arquitectónico. En un intento por potenciar esto, DC AC prolongó su extensión hacia el interior. Esta nueva gran pieza de mármol enmarca el ventanal y la puerta por la parte interior, incluyendo también una mesa larga con vistas a la calle donde tomarse el café.
Con el objetivo de dotar a la escalera de luz natural, demolieron la pared que separa el área principal del acceso al sótano, sustituyéndola por una gran estantería de estructura ligera, metálica y con rejilla trasera. Esta estructura lacada en blanco sube hasta el techo y divide así los dos espacios.
La estantería blanca, que contrasta con el fondo azul pastel de la pared, se presenta con las comestibles o frutas del día entre los utensilios de cocina suspendidos que decoran este espacio en una estética mínimal, funcional y cómoda.
En Deli vemos también un gran sofá corrido y acolchado, de cuero y en color topo, que abarca la pared más larga del espacio para maximizar el número de asientos del local.
En las paredes de todo el local, un azul celeste y pastel se expande hacia arriba sobre el espacio para luego seguirle una superficie blanca o espejos hasta el techo, equilibrando así las proporciones del local. Para el suelo, eligieron una pavimentación de cemento oscuro capaz de interrelacionarse con el marco de mármol original.
Los acabados aplicados a los frentes de mostrador siguieron la misma lógica de contención con un acabado de acero inoxidable replicado sobre las superficies de las mesitas, que tienen patas lacadas en blanco a juego con la estantería.
La selección de una paleta de colores pastel, la iluminación en pared, los taburetes en madera y la integración de las plantas en el espacio, son elementos que armonizan el diseño del local y consiguen dotarlo (pese a la base del mármol trabajado y tradicional que tenían) de una personalidad de rabiosa actualidad.

Para más información visiten: DC . AD
Vía: diarioDESIGN