domingo, 12 de febrero de 2017

Reforma de salón, comedor y cocina de estilo minimalista

Ya saben que aprovechamos cualquier excusa para viajar a Australia y, de paso, conocer esas exuberantes casas, que suelen transitar entre lo exótico, étnico, colonial y surfero. En esta ocasión, cambiamos de registro para mostrarles esta perlita blanca y minimal: Allen Key House, de Architect Prineas, ubicada en la frondosa costa de Sidney.
Nueva zona de estar, cocina y comedor
Con un presupuesto realmente ajustado, los arquitectos realizaron un sorprendente añadido en la parte posterior de la vivienda ya existente, de 1930, creando una amplia zona de estar con salón, comedor, cocina y un cuarto de baño. La ampliación está enmarcada por la estructura del techo a dos aguas, pero asimétrico, que, además, cuenta con paneles movibles. Toda la casa mira hacia el exterior, a través de enormes vanos y ventanales.

La cocina integrada

La simetría exterior se replica en el interior, con un equilibrado juego entre el blanco dominante y las franjas negras que delimitan los ambientes. El suelo de cemento sirve de base para una decoración sobria y elegante, en donde tienen cabida pocos pero elegidos muebles de diseño, como la mesa del comedor, el sofá y la mesa de centro.

Las ventanas de la cocina

Situada de espaldas a la zona de estar, la cocina se adosó a un frente de la pared con ventanas hacia el exterior. Se completa con una isla que funciona como ampliación de la zona de trabajo y como barra para comidas rápidas. La altura del techo permitió instalar ventanales superiores que crean un sorprendente efecto visual al incorporar la frondosidad del jardín, en especial, las copas de los árboles, en el interior de la vivienda.

El comedor minimal

En una esquina del estar se colocó la mesa de comedor con cuatro sillas, sin ningún ornamento adicional, sólo la lámpara de copa en negro que cuelga en solitario y unos jarrones de cristal. A pesar de la ausencia de recursos estilísticos, el comedor está acompañado por la asimetría del techo y los dos amplios ventanales, que lo enmarcan y crean una atmósfera realmente acogedora.

El cuarto de baño

La zona nueva y la antigua se comunican por medio de un pasillo, que a su vez crea dos patios interiores, donde se ubicó un baño y un despacho. Los lavabos están situados frente a uno de los pequeños patios interiores, pavimentado con tarima de madera de teca y cerrado con un paramento de cristal. De esta forma, esta zona de enlace de una casa a la otra queda perfectamente iluminada.
Fotos: Cris Warnes.

Para más información visiten: Architect Prineas
Vía: decoratrix