martes, 3 de enero de 2017

Murales fotográficos

¿Le gustaría tener un paisaje exótico dentro de casa? ¿Tener imágenes que le evoquen recuerdos, olores y le permitan viajar? Si es así, le recomendamos decorar paredes con murales fotográficos.
Con ellos podemos tener en nuestra propia casa grandes imágenes que nos produzcan diferentes sensaciones, nos transporten a lugares lejanos y nos traigan recuerdos especiales. Por ejemplo el mar y la naturaleza, que nos dan tranquilidad y relax y suponen una vía de escape a los problemas cotidianos, especialmente para aquellas personas que tienen un vínculo especial con el entorno natural.
Decorar paredes con murales fotográficos provoca una gran impresión, y más si abarcan toda una pared. Por ello aconsejamos que se sitúen en espacios amplios para evitar que den sensación de agobio y colocarlos lo suficientemente alejados como para que puedan ser percibidos en su totalidad por el espectador, especialmente si se trata de un local comercial. En el caso que no disponga de grandes paredes puede hacerlo de manera interrumpida colocando el mural fotográfico en trípticos. O por el contrario, si su proyecto de diseño lo permite, también puede instalarlo en varias paredes para que la decoración tenga una envolvente.
Hay murales fotográficos de infinitos temas y colores: naturaleza, urbanos, industriales, composiciones abstractas, alimentación, infantiles, retratos, científicos, imitaciones de ladrillos y maderas, etc.; para todos los gustos y estilos decorativos. Además, como hemos dicho antes, solucionan una ilusión y lo consiguen de manera económica. Por ejemplo, en el caso de que se quiera decorar una pared de un material concreto (con lamas de madera, piedra, hormigón, etc.) y no queramos hacer obra, podemos hacerlo mediante una fotografía. Lograremos el efecto deseado y nos ahorraremos una obrita.
En cuanto a la instalación, es mejor confiarla a un profesional, porque pueden aparecer arrugas y por lo tanto se puede estropear la imagen (al igual que ocurre con los papeles pintados), así que si se decide a colocarlo usted ¡tenga mucho cuidado!
Si se anima con este elemento decorativo puede hacerlo, además de en el salón, en la cocina (por ejemplo con unos granos de café), en el dormitorio para tener felices sueños en su paisaje preferido y hasta en el baño para viajar a una playa paradisíaca aunque sea solo por unos minutos.
Vía: Decofilia