miércoles, 18 de enero de 2017

Gin Lemon Estudio Creativo por San Bartolomé Arquitectos

El proyecto nace de la idea de crear un espacio transgresor que transmita los valores de la marca. Gin Lemon es una agencia de comunicación joven, divertida y atrevida con nombre de cóctel que busca cambiar los estándares de comunicación convencionales. De esta forma, el diseño del espacio quiere provocar al espectador y transmitir el leitmotiv de la marca.
En la fase inicial del proyecto surge la necesidad de romper y desnudar el local, buscando su esencia y generando un espacio desproporcionado en altura donde colgarán elementos que organizarán la propuesta. De esta forma se amplia visualmente el espacio, dejando todo al descubierto para observar el alma de un sitio que ha vivido muchas historias y tiene otras que contar.
Se origina un juego de transiciones exterior-interior e interior-interior, donde aparecen distintas escalas. La primera de ellas sería la ciudad, el espacio exterior. La transición con el interior se produce a través de una fachada amarillo limón y un elemento añadido para generar una incógnita, una pared de policarbonato, a través de la cual el interior parece distorsionarse para crear en cada viandante una apariencia diferente de lo que ocurre en el interior, según el ángulo con el que mire la fachada. A este fenómeno le sumamos una celosía curva de listones de madera, un tamiz visual para los visitantes que a su vez abraza la zona de trabajo. Este elemento es el encargado de generar las circulaciones que unen el exterior con el interior. La última transición se genera entre la segunda y la tercera escala, entre la zona de trabajo y la de servicio, mediante un elemento separador formado por un armario y una puerta, a través de la cuál le transporta a un universo amarillo limón.
De la misma forma que la creatividad trabaja rompiendo el razonamiento lógico para generar ideas, en el proyecto aparecen elementos inusuales que dan forma y materialidad a la propuesta. Estos alteran su uso convencional para formar una fachada de policarbonato, mobiliario hecho a partir de tablas de encofrado y bloques de hormigón, lámparas fabricadas con tubos de fontanería, etc.
El resultado es un espacio pensado para inspirar y favorecer el proceso creativo, un espacio que no deja indiferente a nadie.

Para más información visiten: San Bartolomé Arquitectos