lunes, 26 de diciembre de 2016

Zona de trabajo para dos

Cuando uno piensa en una zona de trabajo, un estudio o un despacho en casa, le viene en mente un área tranquila, aislada, un espacio para nosotros mismos, para nuestras cosas…
Sin embargo, cuando en casa son dos los que necesitan este espacio la cosa se complica. Entre salón, comedor, dormitorio principal, dormitorio de invitados (o cuarto de los niños), zona de trastero o cuarto de plancha, como para encima pedir dos despachos separados…
En estos casos, en los que falta espacio o bien en los que la pareja trabaja en el mismo campo o está bien avenida, un área de trabajo para dos es la mejor solución. También lo es cuando aun viviendo solo se tiene un estudio propio o una casa-oficina, en la que se trabaja y a la que pueden venir durante el día empleados de apoyo.
Para estas ocasiones hay que lograr que en un mismo espacio puedan trabajar al menos dos personas. Si este es su caso, tiene varias opciones:

Montar un escritorio a medida más largo de lo habitual, por ejemplo a lo largo de toda una pared. En estos casos las dos personas (o más si caben) trabajarán una al lado de la otra. Tiene la ventaja del aprovechamiento del espacio (basta un muro libre para crear la zona de trabajo) y que los cables quedan más o menos escondidos, pues tenemos la pared justo enfrente.
Otra opción similar es colocar dos escritorios iguales uno junto al otro, pegados por los costados. Es una opción algo menos limpia visualmente pero igual de eficaz para aprovechar el espacio y disimular un poco más el cableado.
Una tercera alternativa será colocar dos escritorios enfrentados. Tiene la ventaja de que se trabaja frente a frente (lo cual es mucho más agradable que mirar a una pared) aunque lo ideal es que uno de los costados de los escritorios descanse en una pared para enganchar los cables a la red, ya que si los escritorios van en el medio de la estancia no podremos evitar algún que otro traspiés con el cable que vaya hasta el enchufe (aparte de lo poco estético que queda).
La desventaja principal de esta opción es que sólo es válida para habitaciones completas, es decir, que para crear una zona de trabajo para dos necesitaremos una estancia completa destinada a despacho. Eso sí, al menos será sólo una y no dos.
A la hora de decorar el despacho, como en todo, hay múltiples opciones: Desde optar por tonos blancos para aligerar el caos visual que suele formarse en todo despacho, hasta el empleo de la madera para darle un toque más cálido. Podemos escoger sillas similares o diferentes (importante que sean cómodas si trabajan mucho, que los taburetes quedan bien en las fotos pero luego los riñones se resienten), podemos decantarnos por un estilo industrial, contemporáneo o vintage, con toques femeninos o masculinos (si trabaja la pareja mejor elegir tonos neutros).
Y un tip importante: Atención al almacenaje. Mejor bucks o armaritos cerrados que baldas vistas o estanterías abiertas, ya que aunque quedan muy bonitas si se decoran bien, a la larga suelen ser un nido de papeles, post-it, pendrives y cacharros varios que acaban contaminando visualmente este espacio ¡y como encima es para dos, el papeleo se duplica!
A pesar de lo dicho, les dejamos ejemplos de zonas de trabajo o estudio para dos en todos los estilos para su inspiración. Eso sí, acuérdense que en la realidad luego hay ordenadores, cables, routers, altavoces, papeles varios y demás parafernalia.

Vía: Decofilia