martes, 27 de diciembre de 2016

Suite de dos dormitorios, con baño y vestidor integrados

Con una interesante mezcla de elementos de corte clásico y piezas de diseño actual, este loft se convirtió en un verdadero hogar, un ambiente muy acogedor que transmite una gran sensación de elegancia y exclusividad.
Cristina Remírez de Ganuza y Jerome Le Fouille, de Disak Estudio, son los responsable de este proyecto de interiorismo: un espacio prácticamente diáfano, con pocas divisiones, y dos alturas que distribuyeron en dos dormitorios, un gran baño y vestidor integrados.
Nada más entrar, lo primero que llama la atención es la decoración de los techos, donde se contrastó la esencia del techo original de vigas vistas con un juego de molduras clásicas, barrocas, en dorado. La cabeza de elefante que decora una de las paredes es una escultura de hierro de Fernando Suárez Reguera.
Splendeur es el nombre de esta suite familiar, que se compone de un dormitorio principal y una segunda habitación en la entreplanta. Un tabique, que hace las veces de cabecero, delimita la zona de descanso del espacio destinado a cuarto de baño y vestidor. Original y con mucho estilo, convierte la cama en gran protagonista del dormitorio. La iluminación de esta zona se resolvió con unas lámparas de suspensión modernas en color negro.
El dormitorio cuenta también con un escritorio y un mueble-bar: dos piezas de estilo clásico, revestidas en piel, que pertenecen a la serie Traveler de la firma de mobiliario Colección Alexandra. El suelo de madera se colocó en forma de espiga, una solución señorial, elegante y clásica.
Detrás del cabecero se ubicó un gran cuarto de baño, de unos 25 m², con una espectacular bañera exenta como protagonista del espacio. El suelo uniforme aporta sensación de continuidad, si bien la zona de baño se enmarcó con una cenefa de color negro que delimita las diferentes áreas del baño. Para las paredes se apostó por un original y exclusivo revestimiento con efecto marmolizado. Se trata de cerámica impresa que simula un mármol que no existe como tal, pues es la versión en negativo del mármol negro Portoro. Los sanitarios son de Villeroy & Boch.
Las zonas de ducha e inodoro se revistieron con la misma cerámica impresa: un fondo blanco con pinceladas doradas –un tono muy presente en todo el espacio–, que aporta luminosidad.
El vestidor está formado por dos módulos de cristal retroiluminados para no romper con el espacio.
En la entreplanta, con techo de viguería vista de madera, se creó un segundo dormitorio con una espectacular cama que ocupa prácticamente todo el frente y una alfombra, de la colección Efekto Seda, de la firma KP. En este caso, las paredes se cubrieron con un papel pintado que imita madera.

Para más información visiten: Disak Studio
Vía: Decoratrix