martes, 6 de diciembre de 2016

Rosetones y molduras clásicas para casas modernas

Las molduras de techo, ese elemento perimetral de escayola con más o menos ornamentación, siempre han ido asociadas al estilo clásico, y de hecho era (y es) muy habitual encontrarlas en pisos antiguos de más de 100 años en los que no se ha hecho reforma de techos. La llegada del minimalismo desterró todos estos elementos (molduras, zócalos, rosetones y florituras varias), y cientos de molduras que venían “de serie” en este tipo de pisos se vieron eliminadas de la noche a la mañana para ajustarse a los cánones de pulcritud y pureza de líneas de los estilos minimalista o contemporáneo.
No obstante, la vuelta al pasado (vintage, retro, etc.) así como el surgimiento de las mezclas y fusión de estilos (clásico renovado, elementos rococó junto a otros de último diseño) han hecho que la mezcla entre un interior clásico y mobiliario moderno esté de plena actualidad.
Las molduras perimetrales de techo, además de decorativas, cumplían la función de evitar las grietas en las esquinas por el cambio de material. Otros elementos como las molduras centrales (que juegan a crear formas más o menos geométricas en el techo), o los rosetones (esas formas circulares normalmente en la zona central de la estancia que suelen acoger una lámpara o punto de luz) son principalmente decorativas, pero todas ayudan a crear un ambiente con un punto de sofisticación y elegancia.
Como ya vimos en su momento, decorar los techos es una de las opciones más originales a la hora de realizar un proyecto de interiorismo. Ya sea en salones o en dormitorios, el techo ofrece una superficie lisa sin obstáculos completamente a nuestra disposición. Sin llegar a las opciones que vimos entonces, las molduras y rosetones ayudan a dar presencia al techo, especialmente si queremos resaltarlo.
Lo normal es que este tipo de molduras y rosetones vayan siempre en blanco, el color más habitual de los techos, aunque también las hay decoradas en color o en pan de oro, pero esa opción quizás sobrecargue el conjunto.
Obviamente, como el interiorismo hay que verlo en conjunto, por mucho que nos gusten las molduras no siempre convendrá colocarlas. Para empezar se recomiendan en techos altos, ya que en los bajos el efecto visual será el de bajarlos aún más. Y por supuesto, el ambiente debe acompañar: en un edificio setentero seguramente no tengan mucho sentido salvo que se hagan en otro material (madera, etc). En cambio en un edificio antiguo con grandes ventanales y amplios espacios quedarán como un guante.
En cualquier caso, les dejamos algunas fotos con ideas para decorar con rosetones y molduras de techo clásicas para admirar.

Vía: Decofilia