jueves, 29 de diciembre de 2016

Los interruptores como elemento decorativo

Hoy nos centramos en uno de esos pequeños elementos de la decoración de una casa que habitualmente suele pasar desapercibido a la hora de planificar el diseño de una reforma. Habitualmente nos centramos tanto en los materiales, azulejos, suelos, puertas o ventanas, que de lo último que nos acordamos es del interruptor, que en la mayoría de las veces acaba siendo blanco nieve o marfil y de diseño anodino, repetido hasta la saciedad en todas las viviendas.
Sin embargo, en interruptores, como en todo lo demás, hay un mundo de posibilidades, no sólo estéticas, sino también funcionales. Si comenzamos por lo segundo, le mostramos algo de terminología básica para que no se pierda:
Interruptor sencillo: Es aquél que lleva una tecla que enciende uno o varios puntos de luz juntos (ej. una lámpara colgante en el salón o una serie de focos halógenos)
Interruptor doble: Van dos teclas en un mismo mecanismo y cada una enciende de forma independiente un punto de luz distinto (por ejemplo, una tecla enciende la lámpara del comedor y la otra tecla enciende los halógenos del salón)
Interruptor conmutado: Es aquél que permite encender una lámpara desde un sitio y apagarla desde otro (vamos, que está conectado a otro interruptor por otro lado).
Interruptor de cruce: Va conectado a otros dos interruptores. El caso más típico es el del dormitorio principal, en el que hay un interruptor a la entrada, otro a un lado de la cama y otro al otro.
Dimmer: Es un regulador, un interruptor que regula la intensidad de la luz que le llega a uno o varios focos.
Aparte de estos hay un montón de funciones más que puede obtener con un simple interruptor: Desde bajar las persianas a controlar la alarma o poner la radio. Además, si su casa está domotizada, podrá controlar desde un solo interruptor distintas escenas de luz, controlar la temperatura, etc.
A nivel de diseño también hay todo un mundo. Lo más habitual es que nos encontremos la posibilidad de jugar con el marco y la tecla para adaptarlos a nuestra decoración, de forma que podamos elegir por ejemplo un marco metalizado y una tecla negra, uno de cristal naranja y una tecla blanca, o uno completamente metalizado. También los hay de marco y tecla transparente, que permiten colocar una imagen o un diseño detrás para personalizar nuestro interruptor, o interruptores infantiles para habitaciones de niños. Y por supuesto, encontramos también las más variadas opciones de diseño desde minimalistas hasta clásicos que vienen en piezas completas: Los hay que imitan a los interruptores de llave antiguos o los que indican el encendido o apagado con un simple haz de luz blanca o de color.
A nivel decorativo el interruptor dará un toque especial a la casa. Por supuesto siempre tenemos la opción de elegirlos sencillos y del tono de las paredes para que pasen desapercibidos y no roben protagonismo a los muebles, pero si nos lo proponemos, también podemos impactar con ellos en la decoración de la casa, bien por su diseño o porque lo acentuemos de alguna manera (normalmente colocando pequeños vinilos decorativos que lleven hacia ellos la mirada).
Vía: Decofilia