jueves, 22 de diciembre de 2016

Lavadora dentro del baño

Cuando nuestra casa no tiene la cantidad de metros cuadrados que necesitamos o cuando la distribución de la cocina no permite incorporar todos los armarios y electrodomésticos que queremos, generalmente acaba sobrando la lavadora y no sabemos qué hacer con ella. Y si además también queremos incorporar una secadora, entonces tenemos un problema que hay que solucionar con urgencia.
Una idea muy socorrida es llevar la lavadora al cuarto de baño. A priori, a muchos les puede parecer una locura porque este electrodoméstico ha estado toda la vida en la cocina y por alguna razón desconocida parece imposible romper esta “tradición” a la que tan acostumbrados estamos. Pero la verdad es que no supone ningún problema, nuestra lavadora seguirá cumpliendo su función, ya sea en la cocina o en el baño. De hecho tiene toda su lógica, en parte porque la colocaríamos en la “zona de aguas” y en parte porque de este modo los ruidos quedarían “encerrados” en el baño, una estancia que normalmente suele estar con la puerta cerrada y a la que acudimos sólo puntualmente.
En cualquier caso, una vez nos hemos mentalizado del cambio, lo primero será analizar las posibilidades del baño, si éste tiene una distribución apta (en muchas ocasiones importa más donde está ubicada la puerta, la bajante y el formato que tiene, antes que los m2) entonces podemos valorar las distintas opciones que existen para ubicarla:
1. Bajo el lavabo.
Teniendo en cuenta que es muy práctico dejar un mínimo espacio de almacenaje bajo lavabo y que hay que respetar el sifón, situarla junto a éste resulta una buena opción. Quedará bajo la misma encimera y ayudará a integrarla.
2. Frente al lavabo
Si el espacio lo permite, podemos crear un pasillo que tenga a un lado la zona de lavabo y a otra la lavadora (y también la secadora si es el caso). Para tener una decoración acorde podemos optar por poner la misma encimera en ambos lados y sobre los electrodomésticos para aprovechar más el espacio un mueble de almacenaje suspendido.
3. En columna
Esta opción es muy práctica cuando no podemos prescindir de la secadora. Colocarla sobre la lavadora nos permitirá aprovechar al máximo el espacio.
4. Junto a la ducha
En los baños en los que el espacio escasee, lo más práctico es tener una ducha cuadrada: junto a ella suele quedar un espacio sin utilidad y en este caso será perfecto para ubicar la lavadora. Unas baldas sobre ella resultarán superútiles para colocar toallas, cestas y demás elementos de decoración.
5. Junto a bañera
Si tenemos bañera en vez de ducha, colocar la lavadora junto a ella por el extremo por el que no se accede, también resulta un buen lugar para situarla. Ideal para baños donde el espacio es muy justo.
En cualquier caso, sea cual sea la opción elegida, siempre recomendamos lavadoras integradas, es decir, colocarlas dentro de un mueble con puerta que las oculte para conseguir que pasen desapercibidas. Si no fuese posible les aconsejamos jugar con los colores para crear homogeneidad, por ejemplo, si la lavadora es blanca, que se mimetice con el entorno y esté apoyada sobre una pared del mismo tono, junto a un mueble también blanco o que vaya a juego con los sanitarios y/o complementos tipo toallas.

Vía: Decofilia