domingo, 4 de diciembre de 2016

Ideas con pufs marroquíes

Dentro de la sección de estilos de este blog de decoración vimos hace poco unos de los más amados, seguidos y adorados por sus numerosos fans: el estilo árabe y el estilo marroquí, unos estilos peculiares y reconocibles característicamente ligados a un áreas geográficas concretas: los países del Magreb.
Aunque ya entonces vimos sus principales características y elementos decorativos, en esta ocasión nos vamos a centrar en uno de nuestros favoritos, uno de esos objetos que llaman particularmente la atención y que quedan perfectos en la decoración de cualquier estancia: los pufs marroquíes.
Aunque por puf marroquí se puede entender un amplio rango de pufs, el que nos interesa en esta ocasión es el puf otomano elaborado en cuero (ya sea en piel tratada de camello, vaca, oveja o cabra), cosido a mano y con decoración bordada, caracterizado por un rosetón en la zona superior.
Tradicionalmente utilizado para sentarse en las mesas de café dentro de las tiendas de campaña, hoy en día decoran tanto las habitaciones árabes como las occidentales, donde son utilizados fundamentalmente como taburetes o para descansar los pies junto al sillón del rincón de lectura o como complemento a cualquier butaca en general, ya que tanto su tamaño (de diámetro cercano a los 50cm), como su forma redondeada lo hacen perfecto para colocarlo en cualquier lugar.
Y es que dependiendo de la utilidad que quiera dársele puede servir tanto como asiento de apoyo, mesita auxiliar o de centro para el salón, reposapiés o como simple elemento decorativo (pruebe a colocar dos pufs marroquíes de distinto tamaño y mismo color uno encima de otro en un rincón y quedará muy estético). Además, al tener una gran variedad de tonos, queda perfecto en cualquier estancia: blancos, color cuero, negros o tonos neutros para la decoración de salones o entradas y fucsias, amarillos u otros colores vivos para decorar tanto habitaciones infantiles como estancias a las que quiera aportarse un plus de color y alegría.
Vía: Decofilia