lunes, 19 de diciembre de 2016

Decoración de casas con arcos

Hoy en nuestro blog de decoración, vamos a ver ejemplos de casas que destacan por el hecho de tener como parte de su estructura, uno o varios arcos.
Este tipo de elementos generalmente está asociado a un estilo clásico, shabby chic o colonial, por lo que en estilos más modernos no suele estar contemplado. Sin embargo, tal y como hemos comentado en anteriores ocasiones, está muy en boga la mezcla de estilos, y el crear un proyecto de interiorismo contemporáneo dentro de un contenedor clásico (viviendas señoriales de techos altos con molduras, pilares de fundición y puertas y ventanas muy elaborados) es totalmente factible y resulta muy atractivo.
A continuación vamos a analizar imágenes que ilustran el uso de arcos como elemento decorativo.
Que una vivienda tenga arcos en su interior, nos puede ayudar en dos cuestiones:
La primera de ellas es que favorecen la distribución de espacios, permite separar visualmente zonas sin necesidad de cerrarlas con un tabique. Por ejemplo en un gran salón, aquí nos puede interesar no dividirlo para aprovechar al máximo la luz natural que entre y para no perder la sensación de amplitud. Con una separación basada en arcos, enmarcamos zonas (así será mucho más fácil la tarea de amueblar) y no sacrificaremos las cualidades que hemos mencionado. Por otro lado, también podemos optar por el hecho de utilizar arcos en las ventanas si nuestro casa no permite la opción anterior; el efecto será igual de llamativo.
En segundo lugar, los arcos nos permiten potenciar la estética que queramos conseguir. En este sentido hay multitud de opciones. Tanto si la vivienda ya los tienen de origen como si queremos incorporarlos posteriormente, diferenciamos los siguientes tipos: de medio punto, rebajado, apuntado, de tres centros o elípticos entre otros muchos. Pueden estar terminados en un material distinto al de las paredes para que estos destaquen más o bien, pueden tener una serie de molduras o apoyarse en columnas para conseguir un efecto más clásico.

Vía: Decofilia