lunes, 12 de diciembre de 2016

Cómo decorar terrazas amplias y porches

Por lo general, el primer uso que se le suele dar a terrazas o porches es el de área de relax, con sofás, sillones y alguna mesa auxiliar. La zona de comedor exterior también es importante: hay quien si no tiene espacio le da prioridad a esta función (incluso en un pequeño balcón la mesita de desayuno siempre suele ser un “must”). En terrazas amplias no existen problemas de espacio, al contrario, cuando son muy grandes ¡lo complejo es llenarlas!. En estos casos, en lugar de poner muebles más amplios lo ideal es añadir usos a otras áreas (zona de lectura, una pequeña cocina o barbacoa, unas tumbonas para tomar el sol, e incluso una chimenea en el exterior.
La disposición del mobiliario la determina la dirección donde se encuentran las mejores vistas. Si no las tiene o su terraza o porche está en un patio interior, puede ambientarlo como un pequeño oasis: Crear un jardín japonés donde prime la vegetación, optar por un estilo minimalista haciendo uso de determinadas plantas en puntos estratégicos, utilizar la iluminación (le quedará genial en el pavimento), añadir unos cuantos cantos blancos y unos buenos sillones de diseño y voilà su espacio de relax.
Eso sí, para amueblar una terraza o un porche es importante tener en cuenta el tipo de mobiliario empleado, ya que el viento, el agua (en el caso que no tenga cerramiento), el sol o la humedad afectan muchísimo a todos los muebles, por lo que en este caso le aconsejamos que sea un diseño específicamente pensado como mobiliario de exterior.
En cuanto al cerramiento superior para esos días de sol intenso, tiene varias opciones: cerrarlo completamente de obra (cubierta) o instalar un vidrio (menos cómodo a la hora de limpiarlo); puede también cerrarlo parcialmente con vigas dejando que “corra el aire” entre ellas utilizando en los huecos material de caña o bien un toldo de abrir o cerrar según amanezca el día.
Otra opción para decorar terrazas o porches es el uso de pérgolas prefabricadas o diseñadas a medida. También la iluminación da mucho juego, especialmente por la noche (ya que estos espacios están muy iluminados de forma natural durante el día). ¿Y cómo iluminarla? Según el estilo decorativo… Si le va lo étnico o árabe, puede iluminar con luz cálida y muy suave para potenciar ese efecto, si tiene un espacio minimalista y muy blanco puede iluminar con luz más blanca. Unas bolas en el suelo o velas específicas flotando en la piscina quedarán siempre perfectas al igual que unos farolillos distribuidos por el perímetro. En general lo ideal es elegir puntos estratégicos para que la luz llegue de manera indirecta, aunque cuando es posible también puede colgar una gran lámpara encima de la mesa de comer que ilumine las conversaciones tras la cena.
Por último, en cuanto a colores, priman los “serenos” (arenas, blancos, tonos de la madera, o azules claros…) ya que son los más relajantes. No obstante, se puede permitir el uso del color de manera puntual idealmente en combinación por un lado con los colores que predominen en el interior de la vivienda y por otro con el exterior: por ejemplo, maderas, blancos y verdes en el caso de que su porche tenga vistas al campo y maderas, blancos y azul celeste o verde agua si tus vistas son al mar o a una piscina. De este modo, adaptándolos al ambiente se crea una sensación de “unión” con el entorno natural.

Vía: Decofilia