sábado, 3 de diciembre de 2016

Camas redondas para la decoración de dormitorios

¿A quién no le resultan curiosas las camas redondas? La idea misma de un espacio perfectamente circular en el que acostarse suele evocar a esas grandes habitaciones de hotel con una cierta experiencia lúdica asociada (baños jacuzzi, chimeneas junto al fuego, luces indirectas…)
Lo cierto es que en la decoración de dormitorios, una cama redonda es casi una cuestión de capricho, puesto que prácticas, lo que se dice prácticas no son:
Por un lado, al igual que las cocinas con isla, una cama redonda requiere espacio libre a su alrededor, lo que implica disponer de habitaciones muy espaciosas, donde casi se podría alojar un salón. De ahí son tan típicas de las suite de hotel o de casas de gran tamaño.
Por otro lado, el tamaño del colchón debe ser mucho más grande de lo habitual, ya que el hecho de “recortar” las esquinas hace que deban disponer de mucho espacio en el centro para poder dormir cómodamente sin que se nos salgan los pies de la cama, lo que implica de nuevo contar con un amplio espacio para poder alojarlas.
Una dificultad añadida está en la dificultad para conseguir sábanas y ropa de cama. Si a veces es difícil encontrarlas para camas normales de 1,8 m, cuando nos encontramos con camas redondas ya es como buscar una aguja en un pajar.
Quizás por eso muchas veces se trata de conseguir el efecto con una estructura redonda pero un colchón rectangular habitual, salvando de este modo alguno de sus inconvenientes.
En cualquier caso, si a pesar de todo opta por una, lo cierto es que camas redondas para la decoración de dormitorios las hay de muchos tipos: Puede elegirla libre (sin cabecero), con cabecero semicircular, con cabecero doble, con cabecero bajo, alto o en disminución (como abrazándonos).
En cuanto a la base, podemos elegir una estructura que descanse sobre el suelo o bien una apoyada sobre una base central para conseguir una estética “flotante”, que además se podrá iluminar para darle un efecto más o menos futurista.
También existe la posibilidad de emplear una estructura con brazos o mesillas incorporadas, o bien optar por una cama colgante al estilo colonial. Finalmente, algunos modelos están preparados específicamente para la decoración exterior a base de materiales y tapizados específicos que resistan la climatología, utilizadas normalmente para decorar terrazas de gran tamaño (normalmente con vistas al mar).
Sea como fuere y a pesar de sus inconvenientes, lo cierto es que las camas redondas tienen un plus de relax y diversión que hacen de ellas su principal atracción. Y es que hay que probarlas al menos una vez en la vida.

Vía: Decofilia