domingo, 20 de noviembre de 2016

Todo sobre las persianas venecianas

Dentro de las opciones que tenemos para tamizar la luz de las ventanas y habiendo ya visto los estores y los paneles japoneses como dos de las opciones más estéticas, dedicamos el post de hoy a las persianas venecianas, una opción fantástica y diferente para cubrir los ventanales de las miradas del exterior permitiendo a la vez el paso de la luz con un encanto especial. Analicemos sus origen, ventajas y desventajas y qué aportan como alternativa en el hogar.

¿Qué es una persiana veneciana?
Una veneciana es un tipo de persiana fabricada en aluminio, pvc o madera y formada por lamas de mayor o menor grosor que se suben o bajan mediante cordeles y se pliegan o extienden gracias a unas varillas que actúan como guías. Las lamas de las persianas venecianas pueden de esta forma variar su posición para permitir o no el paso de luz y regular su ángulo mediante un tirador de pvc, de forma que podamos dejar pasar más o menos luz cuando tenemos la persiana veneciana bajada.

¿Vienen las persianas venecianas de Venecia?
Aunque parezca una pregunta retórica, lo cierto es que no. La palabra “persiana” en realidad procede del francés persienne, que significa “persiano” o “habitante de Persia“, indicando así su lugar de procedencia (hasta entonces su función la cumplían las contraventanas). A la persiana veneciana se la conoce como tal porque la ruta de los persas hacia Europa entraba por el puerto de Venecia, y por tanto es allí donde fue presentada, pero en realidad la patente se registró en Londres en 1769.

Pros de las persianas venecianas
Una persiana veneciana resulta de lo más práctica fundamentalmente por las siguientes ventajas:
Aportan intimidad sin privar de la luz natural.
Permiten regular la cantidad de luz de paso gradualmente.
Su limpieza cotidiana es más sencilla que la de las cortinas, estores o paneles japoneses
No acumula ácaros, al tratarse de un material no textil

Contras de las persianas venecianas
Hay quien las declara “objeto non grato” en su vivienda especialmente por estos motivos:
Su forma y material hace que resulten más frías tanto a la vista como al tacto que las cortinas, estores y paneles japoneses, que actúan aislando del frío en la medida de su densidad. En este sentido, aunque las que más se conocen son las de lama metálica, los nuevos diseños en madera de todos los tonos han tratado de paliar este handicap.
Sus diseños son algo más limitados en cuanto a decoración, predominando los colores lisos, los materiales plásticos (PVC), los metales (venecianas de aluminio) o venecianas de madera (estas últimas muy estéticas pero mucho más caras).
En cualquier caso, hay muchos factores a valorar a la hora de decantarse entre una persiana veneciana u otros sistemas disponibles. El primer factor a analizar es la climatología. En climas fríos es más favorable el empleo de textiles frente al de plásticos o metales más ligeros, más óptimos para climas secos. No es lo mismo pasar un invierno en la Laponia que en el Caribe, por lo que los grados, la humedad, el gusto personal o la presencia de alergias nos condicionarán a la hora de elegir.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de instalar una persiana veneciana?
Fundamentalmente, deberá poner atención al modo de apertura de su ventana:
Si es abatible, para garantizar su apertura deberá instalar la veneciana a unos 7 a 15 cm por encima de la alto de la ventana para que ésta se pueda abrir.
Si es corredera, puede colocarla al límite del fin de la ventana, ya que eso no afectará a su apertura.
Además, al igual que ocurre con los estores, lo ideal es que la persiana veneciana mida unos 20 cm más que el ancho de su ventana. Así podrá dejar 10cm a cada lado y evitar que al mirar en diagonal veas el exterior. Eso a menos que tu ventana esté retranqueada y dispongas de un marco interior que le permita colocarla justo en el hueco, lo cual resulta de lo más estético.

Tipos de persianas venecianas
Aunque la mayoría las conocemos de lamas horizontales, también las hay de lamas verticales que funcionan a modo de cortina. Las lamas se pliegan a derecha o izquierda para tamizar la entrada de luz y discurren hacia los lados cuando se quiere dejar el ventanal completamente abierto.
Además, también las hay que discurren incrustadas a lo largo de perfiles verticales para evitar que “bailen”, dejando los huecos del ventanal completamente cubiertos.
Por último, existen las que permiten su deslizamiento de abajo hacia arriba arriba hacia abajo o viceversa, lo cual es muy útil en adosados o pisos bajos que dan a la calle, para evitar que los transeúntes nos vean (y nosotros a ellos) sin que ello suponga una merma de luz.
Por qué optar por ellas
¿Aún duda? Si todavía está indeciso a la hora de decantarse por las persianas venecianas y por si las ventajas anteriores no fueron suficiente, le ofrecemos unas cuántas razones para decidirse por ellas y sacarles partido:
1) Son especialmente recomendables en estancias donde deseemos controlar la entrada de la luz o regularla por diferentes razones, por ejemplo en habitaciones infantiles, para favorecer un despertar más agradable de los niños, o en salones, para evitar destellos sin perder el aprovechamiento de la luz natural.
2) Se adaptan a prácticamente cualquier ambiente: sólo tiene que de elegirlas en madera para espacios más cálidos (como los ambientes de estilo rústico) o en metales o plásticos para los de estilo contemporáneo
3) Las encontrará generalmente en colores lisos pero siempre puede optar por personalizarlas y darle color a cada lama, estamparlas, e incluso empapelarlas con un bonito papel pintado o aplicarle un degradado en spray para integrarlas en su decoración.
Como ve ¡no hay razón para no decantarse por ellas! Aquí le mostramos algunos ejemplos en distintas estancias del hogar que quizá le conquisten.

Vía: Decofilia