miércoles, 23 de noviembre de 2016

Rayos y Centellas Sandwich Club por LIQE Arquitectura

“Rayos y Centellas. Sandwich club” nace en el Casco Vello de Vigo como complemento a la creciente actividad hostelera en el barrio como elemento revitalizador. El diseño del espacio interior busca compatibilizar la personalidad propia del entorno de la calle Real, en pleno resurgimiento, con la necesidad de contar con una identidad propia y diferenciada.
Tratando de distanciarse del uso intensivo de la madera en otras intervenciones del entorno, se pretende el acercamiento a un aspecto mucho más industrial, parco pero con la firma del carácter de los propietarios, y que al mismo tiempo cuente con suficiente flexibilidad para acoger diferentes tipos de servicio: desayunos formales, brunchs, tapeos y cenas; así como posibilitar la celebración de eventos.
La exquisitez en el trato al producto que caracteriza sus sandwiches, exige la visibilidad de la zona de preparado, para que el usuario pueda apreciar el cuidado dedicado a cada encargo. Se espera además demanda de consumo en el propio local y de recogida para llevar, por lo que la zona de servicio y mostrador se adelanta frente a la cocina marcando la zona de espera, dejando disponible el resto del local para la combinación prevista de mesas y barras móviles.
La versatilidad buscada para el local se obtiene a través de la introducción de un mobiliario de tubular de acero que permite acoger barras abatibles, parte de los bancos también abatibles, y con espacio para guardar las sillas y mesas convencionales, para permitir la celebración de eventos.
Este mobiliario se sitúa a ambos lados del local, marcando la zona de público, al tiempo que genera la separación respecto de las zonas de servicio, haciendo de filtro visual ante de la cocina y espacio de almacenamiento para un local de tan reducidas dimensiones.
Todo esto les permite conseguir veintiocho servicios simultáneos en un local de apenas sesenta metros útiles incluyendo las zonas de servicio, con la versatilidad que aporta la variación de disposición de las mesas.
Y por último, como colofón, se resuelve la iluminación principal del local de una manera intencionadamente literal, creando un rayo de neón que va directamente de la cocina a la mesa, acompañando tan cuidadas comandas hasta el deseoso cliente.

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