lunes, 24 de octubre de 2016

Una vivienda moderna con retales de historia

Hoy entramos en una vivienda que sorprende por su luz, austeridad y elegancia. Sirviéndose de elementos ya existentes para acompasar el nuevo trazado y revitalizar los espacios, la casa diseñada por el estudio de arquitectura RH studio, respira amplitud y confort. Un interior sencillo y alta calidad de detalles.
Entrar hacia la luz
Acceder a la vivienda es dejarse envolver por un entorno amable, casi humilde, de paredes y techos blancos, que intensifican la claridad de las estancias. Para el pavimento se elige una tarima de madera laminada, de alta resistencia para todo tipo de suelos que permite extender la misma textura de suelo a todas las estancias. Ya desde este punto, la luz proveniente de la fachada opuesta nos acerca a través de las puertas recuperadas de madera y vidrio al espacio principal de la casa.
La historia sobre fondo blanco
El salón de planta curva es una estancia llena de luz natural a la altura de las copas de los árboles. El verde de las hojas complementa al interior de blanco impecable y colores tostados. Sin duda el protagonista de la estancia es el techo, descubierto durante la reforma, que combina viguetas de acero con relleno de ladrillo. Un brochazo en tonos terracota que queda enmarcado en el blanco de las paredes y que hace de la estancia un espacio dinámico y original. Un amplio tabique corredero de vidrio separa el salón y comedor de la zona de la cocina, permitiendo que el espacio se perciba de manera global, facilitando la conexión visual de extremo a extremo.
Espacios conectados y superficies impecables
La cocina no traiciona la estética del resto del espacio, continuando con el pavimento de madera y siendo fiel al blanco de las superficies. La campana, la encimera Silestone, el frente de cocina de vidrio… cada uno de los elementos de la exigencia y sofisticación del diseño. La línea de luminaria de led se descuelga del techo en un perfil metálico, y el falso techo del resto de la vivienda esconde los conductos de ventilación cuyas rejillas se dejan ver en esta estancia como discretas líneas en la banda superior de la pared.
Detalles y claroscuros
El paseo por el interior de la vivienda es una transición de blancos, y cada esquina y ángulo forma una superposición de claroscuros donde sólo elementos puntuales como los pomos y bisagras de las puertas nos recuerdan dónde estamos.

Los dormitorios, como no podía ser de otra forma, se convierten en estancias de paz y luz difusa, donde las paredes y sábanas blancas alargan las horas de descanso. Los amplios armarios se camuflan en la envolvente con puertas correderas lacadas, y las piezas restauradas de ventanas y contraventanas nos hablan de la historia del edificio

Soluciones atrevidas y espacios originales
Al contrario que los detalles de principio de siglo, los cuartos de baño son un verdadero viaje al futuro. La pureza de líneas, el espejo retro-iluminado y el mueble- encimera de diseño nos alejan del presente y nos muestran un nuevo mundo de posibilidades. Los lavabos de piedra y grifería anclada a las paredes son los únicos elementos dentro de este perímetro de baldosa hidráulica de suelo y alicatado de gran formato en las paredes.
Reconocer el valor arquitectónico
Es al caer la noche cuando apreciamos la sensibilidad con la que se plantean los focos de luz, dirigidos siempre hacia las paredes y destacando el plano superior de la estancia, y los huecos de fachada, de gran valor arquitectónico. La vivienda se resume en una serie de soluciones con gusto que hacen posible la vida confortable y respetuosa en un edificio histórico.

Para más información visiten: rh Studio
Vía: habitissimo