martes, 11 de octubre de 2016

Una reforma que con pequeños gestos consigue grandes cambios

Hoy nos fijamos en una vivienda que nos hace comprender cómo con contados gestos es posible conseguir resultados que enriquecen el espacio y multiplican las posibilidades de uso. El estudio de arquitectura Räs, de Barcelona, nos enseña con esta reforma cómo disfrutar de nuestra casa de una manera honesta, libre, sin ostentaciones… y lo mejor: con un presupuesto ajustado. Bienvenidos a “La Carmina”.
La luz lo envuelve todo

Entrar en esta vivienda es indudablemente un placer para la vista. La amabilidad cromática, la limpieza de líneas y la claridad constructiva nos hace comprender que se trata de un espacio diferente donde se vive con los elementos más sencillos que se reducen casi a materiales y luz. El frente de fachada baña los espacios principales de la vivienda y la distribución interior facilita el flujo hacia el interior del edificio, de manera natural, casi sin quererlo.
La lógica del diseño
La vivienda se organiza en dos bandas, respetando la estructura de muros de carga de ladrillo, que además se descubre en todo el perímetro convirtiéndose en el protagonista del interior. La línea de fachada y el generoso patio interior facilitan la búsqueda de luz natural, abriendo canales de circulación de lado a lado. La totalidad del espacio se proyecta diáfano, a excepción de dos núcleos cerrados, que contienen los baños, alrededor de los cuales se organiza el espacio y los frentes de uso. De esta forma, el paseo por la vivienda deja de ser unilateral, para convertirse en un continuo serpenteo y una serie de espacios en cadena, proyectados conjuntamente.
La libre circulación
Es importante conocer la importancia de los elementos existentes al enfrentarse a una reforma. En este caso, el techo se descubre y se pinta de manera uniforme para conformar un límite casi imperceptible, que encierra la vivienda de manera difusa en escala de blancos. La desnudez de la envolvente conduce inevitablemente a una serie de soluciones lógicas para la instalación eléctrica, que se resuelve mediante una visible canaleta blanca a lo largo del perímetro, de la que derivan las líneas de interruptores y enchufes. La línea de iluminación y el plano de ladrillo nos conducen perimetralmente por el espacio ofreciendo un grado de libertad poco común en muchas viviendas.
Espacio de paso y de uso
Si nos movemos alrededor del primer núcleo, encontramos la cocina, un espacio abierto en dos bandas, con una cómoda distribución y una elección de materiales cálidos y nobles. Las superficies de madera natural con tratamiento anti-bacteriano se desdoblan por la vertical, escondiendo la línea de led que enciende la encimera. El frente de la grifería se resuelve con un alicatado de pequeños azulejos de color blanco roto bañados de la luz del patio, que se aplican también para el pavimento, en un tono más oscuro. Una combinación de formas y materiales funcional y confortable, con un diseño limpio, sin tiradores, ni asas, ni arandelas. El corte del detalle facilita el uso de las cosas.
Estancias sencillas
El espacio principal se abre en el lado de la fachada para alojar las estancias más amplias. La sencillez del diseño y la escasez de ornamentación nos hace apreciar de manera más cercana la presencia del material y los planos perimetrales. El suelo de baldosa cerámica hexagonal cubre la totalidad de la vivienda, resistente y adecuado para todo tipo de espacios. La pared del núcleo central se recubre de baldosa esmaltada en blanco, reflejando la luz natural y favoreciendo a la claridad de la estancia. Sin llegar a tocar las vigas del techo, el núcleo subraya su condición de elemento unitario desprendido de la envolvente.
La quietud y el descanso
El aire fluye por cada rincón de la casa, porque puede, porque no hay esquinas húmedas ni huecos oscuros. Todo es una vía de paso donde tienen lugar las escenas cotidianas, y la continuidad visual facilita el tránsito de una estancia a otra. Así, llegamos al dormitorio principal, estructurado de la misma forma con un núcleo central alrededor del cual se disponen el resto de elementos. La acción de cerrar no tiene cabida en una casa donde las puertas correderas se deslizan completando perímetros, y el espacio se concibe como un todo. No obstante, la sencillez llama al descanso, y una vez envuelto en esta clara habitación de sábanas blancas y luz natural, uno no puede más que dejarse vencer por el sueño en una atmósfera íntima.
Cadena de espacios

Continuando hacia el interior del dormitorio, comprendemos que el espacio nunca se cierra. Siempre hay una fisura por donde continuar el recorrido por la vivienda.
Aquí el recorrido circular nos muestra cómo se suceden los usos alrededor del núcleo, y de la zona de lavabos de pasa al vestidor, y de éste de nuevo al salón. El diseño se proyecta de manera rotunda, con superficies totales de materiales, donde todo llega hasta el límite de la línea: El espejo, el mármol, el pavimento, el alicatado… cada elemento parece seguir al pie de la letra el dibujo original de la idea, y haberse traducido fielmente en la realidad. El resultado es una nueva forma de entender el juego de materiales y formas en una vivienda, con golpes secos de decisión y certeza.

Para más información visiten: Estudio Räs
Vía: habitissimo