jueves, 13 de octubre de 2016

Hotel Puro. Un oasis cosmopolita con fuertes raíces locales.

Seleccionado como de los proyectos finalistas de los World Interiors News Awards de este año en la categoría Hoteles, el Hotel Puro de OHLAB ofrece un privilegiado y casi privado refugio –de tan sólo 22 habitaciones– en el centro histórico de Palma de Mallorca.

Una configuración muy irregular, que se adapta a los edificios existentes, es el punto de partida de la intervención. Un ‘problema’ a priori, que los arquitectos Paloma Hernaiz y Jaime Oliver transforman en oportunidad para generar espacios inesperados y únicos, donde cada habitación es totalmente diferente al resto, con distribuciones y soluciones personalizadas.
“Como un oasis urbano, cosmopolita y contemporáneo, con unas raíces locales que lo hacen único”, este hotel boutique pone especial interés en la selección de materiales naturales locales que enfaticen la esencia mediterránea.
Una paleta simple pero cuidada de materiales se repite así en todas las estancias, con madera de roble, lavabos y revestimientos de baños de cemento, recuperación de muros antiguos de marés –piedra calcárea tradicional de la arquitectura mallorquina-, cuerdas de cáñamo natural, interruptores y griferías de acero inoxidable, cuero envejecido, lino, algodón, telas diseñadas por los propios arquitectos y producidas en antiguos telares mallorquines para las tapicerías, cojines y plaids, alfombras de rafia, cestas de mimbre, etc. Sin olvidar las puertas mandala de madera maciza recuperadas, sello de identidad del hotel desde sus orígenes.
Los baños se han concebido como elementos de disfrute, muy amplios e integrados en las habitaciones, con generosas bañeras exentas escultóricas que forman parte de los dormitorios, como una pieza más de mobiliario.
La mayor parte del mobiliario ha sido diseñado específicamente por OHLAB para el hotel, como las camas, los cabeceros y los descalzadores, que, de líneas puras y sencillas, se integran en la habitación creando una atmósfera lounge y relajada.
Destaca la serie de carritos metálicos de bronce envejecido que, inspirados en los carros de maletas que usan tradicionalmente los botones, sustituyen a los antiguos armarios, mesas, minibares y muebles de apoyo. Incluido en esta serie, el carro maxi-bar reúne los elementos más lúdicos de la habitación y funciona como un fragmento de un auténtico bar, con todos las herramientas necesarias para realizar los mejores cócteles dentro de la habitación.

Para más información visiten: Hotel PuroOHLAB
Vía: diarioDESIGN