martes, 18 de octubre de 2016

Cuando la mesa baja es un contenedor de arte

El prestigioso y habilidoso diseñador Mathieu Lehanneur, demuestra que una mesa baja también puede contener una pieza de arte.
Mesa baja trabajada a mano. En aluminio o en mármol
Con estos modelos de mesa de café, el diseñador pretendió borrar visualmente la línea que separa al estado sólido del líquido, y del gaseoso. Fue como si hubiera sacado una instantánea de ese material en un estado líquido en movimiento.
Para llevar a cabo ese diseño, el autor se valió de un software de efectos especiales en 3D. Luego trabajó a mano el material base, puliéndolo hasta alcanzar la forma deseada, consiguiendo un conjunto de ondas complejas. Finalmente, esa pieza de gran dinamismo y belleza, queda encerrada en una urna de cristal.
La foto de portada se corresponde con el modelo Aluminio Líquido. El otro lleva por título Mármol Líquido. Cada uno de ellos está hecho de una sola pieza (aluminio, mármol) trabajada a mano por el artista.
En relación al diseño de estas mesas de centro, el autor comenta:
Siempre hay una especie de decepción cuando el material se solidifica a su estado natural. La lava burbujeante brillante se cristaliza en guijarros negros, la pasta de vidrio incandescente se enfría y neutraliza […] Traté de darle vida al material, y hacerlo caminar en sentido contrario.
Estos diseños tan impactantes no hubieran sido posibles sin las herramientas digitales y tecnología existente.
El diseño de esta peculiar mesa baja fue realizado por el diseñador Mathieu Lehanneur. Este artista se caracteriza por su versatilidad a la hora de crear. Sus materiales preferidos son el aire, agua, sonido, y luz. Su obra forma parte de la colección permanente del MoMA. En el 2008 ganó el Best Invention Award por su creación “Andrea”, otorgado por la revista Popular Science. Lehanneur ha trabajado también para conocidas marcas (Nike, Cartier,…), y fue muy aclamado por su decoración de interiores para la iglesia St. Hilaire de Melle (Francia), el Hospital Deaconess de París, y otros muchos ejemplos, incluyendo el Centro Pompidou

Para más información visiten: Mathieu Lehanneur