viernes, 28 de octubre de 2016

53 m² de espacios amplios y aspecto natural

Cuando la distribución de su casa no se adapta a sus necesidades; cuando el pasillo es tan largo y oscuro que resulta tétrico; si tiene habitaciones sin ventanas o acabados deprimentes, no lo piense más: es el momento de reformar. Y en esta ocasión les enseñamos las soluciones aplicadas por el estudio de arquitectura A53 en este pequeño apartamento de Barcelona, que sumaba todos los problemas mencionados en escasos 53 m². El resultado, un apartamento luminoso, natural, y con una distribución lógica y sencilla. Es la prueba de que todo es posible.

Fotografía: Nicolás Fotografía.
Una mezcla de humildad y sofisticación
Se trata de un apartamento de atmósfera humilde y aires de modestia, que esconde detalles que revelan alta sofisticación y confort con materiales nobles y discretos. La primera necesidad, sin lugar a dudas, fue la de eliminar los tabiques existentes, romper con la rígida compartimentación anterior, y llenar así la vivienda de la luz generosa que llega de la fachada. Descubriendo la estructura de bóvedas catalanas del techo y conservando la baldosa hidráulica existente allí donde fuera posible, la casa comienza a expresarse con un lenguaje claro y sincero, revelando ahora más detalles de la época modernista en la que fue construido el edificio, que los que permitía deducir el estado anterior.
La nueva distribución: valentía y lógica
Buscando una nueva organización interior que optimice los metros cuadrados disponibles, apreciamos la inmensa diferencia entre el estado anterior y la nueva distribución de la vivienda. El proyecto unifica el área más cercana a la fachada para englobar el salón, comedor y cocina en un único espacio, y así difuminar la línea entre los diferentes usos y favorecer un modo de vida participativo. Recolocando el baño y aprovechando lo que antes era la cocina para añadir una pequeña terraza abierta al patio interior, se libera una atractiva franja destinada a alojar los dos dormitorios, eliminado así una antigua habitación sin ventanas, de utilidad nula. El resultado es una vivienda de estancias fluidas y máximo aprovechamiento espacial que permite la comunicación y la entrada de luz de lado a lado de la vivienda de manera natural.
Espacios abiertos y piezas de valor
El área destinada a la cocina se engloba en el espacio principal, o espacio de día, conviviendo armoniosamente en términos de distribución y acabados. Con superficies lacadas en blanco, y una atractiva encimera de madera, se funde de manera discreta con la envolvente, y colabora con las notas de calidez y sencillez del resto de la estancia. El conducto de extracción de la campana se lleva hacia la fachada opuesta para salir al patio interior, sin entorpecer visualmente la composición del espacio. Cuando todo es blanco, los elementos quedan difuminados unos sobre otros. Las antiguas carpinterías de PVC se sustituyen por unas de madera de la misma época, restauradas y adaptadas para un óptimo aislamiento térmico. Indudablemente, las protagonistas del espacio.
Circulación fluida y conexión visual
Al dirigirnos al interior de la vivienda, hacia los dormitorios, percibimos un pequeño escalón que eleva estas estancias para alojar las instalaciones de fontanería de la vivienda. Un pequeño cambio que permite marcar sutilmente la transición a la zona más íntima de la vivienda, sin sacrificar la continuidad espacial. Además, uno de los dormitorios cuenta con una puerta corredera que permite abrir la vivienda transversalmente y favorecer la ventilación cruzada del espacio, conectando ambas fachadas.
Descanso en escala de blancos
Entramos en este dormitorio para descubrir un espacio tranquilo y relajado, sobre una cálida tarima de madera y con el único aderezo de la ropa de cama. Un espacio nítido que cuenta con la luz que llega de la zona de día, reflejada sobre las baldosas pulidas del suelo, y con la claridad de la terraza abierta al patio interior. La tarima de madera para exteriores de la terraza conecta los dos espacios en el plano del suelo y rompe la barrera entre fuera y dentro con un suave juego de luces y tonos pastel

El sueño de cualquier invitado.

De cómo ampliar una estancia reducida

El diseño del baño juega con texturas y transparencias, moviéndose siempre en la paleta cromática de blancos y escala de grises en paredes y alicatados. El amplio espejo y la mampara de cristal amplían el espacio y multiplican la luz de la estancia mediante reflejos.

Reformar: una apuesta segura

Sólo cuando echamos la vista atrás y recordamos el estado anterior de la vivienda somos plenamente conscientes de las ganancias espaciales y de calidades que adquiere el proyecto después de la intervención. Una vivienda lúgubre y con una distribución difícil se convierte con pequeños trucos en un espacio atractivo, flexible duradero, y lleno de luz. 

Para más información visiten: A53
Vía: habitissimo