miércoles, 19 de octubre de 2016

27 metros de sinceridad constructiva

Enfrentarse al reto de una reforma es algo que pone a prueba la destreza de cualquiera en cuanto a percepción espacial y posibilidades de actuación. No es fácil imaginarse el estado final si nos encontramos la vivienda original oscura y descuidada.
En este ejemplo de reforma de vivienda en el Eixample de Barcelona por el estudio M2 Arquitectura, veremos cómo analizar todas las partes y elementos constructivos para sacar el máximo partido, optimizar el espacio y aumentar su atractivo original.
Ruptura de barreras

Originalmente la vivienda se dividía en múltiples espacios compartimentados creando una incómoda cadena de estancias que interrumpía el tránsito y bloqueaba el paso de la luz. A partir de este análisis podemos entender que el primer gesto de los arquitectos fuera la obtención del máximo espacio libre, mediante la eliminación de tabiques y particiones innecesarias. Algo tan simple resulta la transformación más importante en este tipo de reformas, ya que en la mayoría de los casos, el reto se encuentra en unificar el espacio sin renunciar a la independencia de cada una de las estancias, y en aprovechar de los valores que la vivienda nos ofrece.
Apertura y conexión
Lo que antes era un pasillo, ahora es una simple banda de circulación que da acceso a las estancias y proporciona metros cuadrados adicionales a cada uno de ellas.Tanto la cocina, como salón y comedor aumentan sus dimensiones y se conectan visualmente sin interrupciones. La luz puede llegar a todos los rincones.
Juego de materiales
Igual de importante que el aprovechamiento de metros cuadrados, es la percepción general del espacio. Las paredes y quiebros visuales impiden la visión global de la vivienda. Aquí es donde entran en juego los materiales. Por eso, el muro de ladrillo de la pared medianera, se conserva visto en sus 27 metros de largo, unificando visualmente la totalizad del espacio de extremo a extremo.Además, se conserva y recupera el techo de viguetas de madera y piezas cerámicas, que muestra un único plano visual y aporta calidez y color. En el del suelo, lejos de olvidar el trazado anterior de la vivienda, queda sugerido a través del pavimento, gracias al aprovechamiento de las baldosas hidráulicas existentes, posteriormente embellecidas y delimitadas con un marco de madera.
Añadir y conservar
La notable presencia de los materiales antiguos se suaviza gracias a la elección del color blanco para revestir el resto de superficies de la casa. Los armarios quedan integrados en las paredes, así como radiadores y otros elementos nuevos, las únicas notas de color que “salpiquen” el lienzo blanco son piezas de mobiliario con valor histórico, como si de un selecto anticuario se tratara.
Decisiones impecables

Otra de las decisiones que ayuda a la optimizar el espacio es la incorporación de un núcleo central que contiene cocina y cuarto de baño. Una vez más con mobiliario integrado y falso techo técnico que recoge el paquete de instalaciones de agua, electricidad y acondicionamiento de aire, así permite la liberación del resto del espacio de la vivienda y continúa en la línea de contraste entre nuevo y antiguo a través del color blanco. El ladrillo, cálido e imperfecto contrasta con el interior del baño, revestido de baldosas de cerámica esmaltada en blanco y con una elegante pieza continua para el lavabo.
Discreción y sencillez
Al igual que el núcleo central de cocina y baño, los armarios se incorporan sensiblemente, con la intención de respetar el protagonismo de los materiales más nobles. Los armarios se incluyen en la envolvente blanca y sobria, para conseguir continuidad visual no llegan hasta el techo y acaban por debajo de las vigas del techo, con una discreta franja superior de vidrio. Esta serie de decisiones destaca la sinceridad constructiva como absoluta protagonista de la intervención.
Unidad e independencia
Para evitar la interrupción de los espacios y facilitar su concepción global, se eliminan las puertas abatibles de la vivienda, para sustituirlas por puertas correderas. Éstas se esconden el mobiliario y permiten disfrutar de la continuidad visual de extremo a extremo, sin renunciar a la posible independencia de cada una de las estancias.

Para más información visiten: M2 Arquitectura
Vía; habitissimo