miércoles, 22 de junio de 2016

Reforma para una vida familiar en movimiento, por Mecanismo.

La reforma de esta vivienda unifamiliar, ubicada en La Moraleja (Madrid), debía responder al estilo de vida de una joven pareja con tres niños pequeños que necesitaban espacios funcionales, prácticos, sencillos y con luz natural para disfrutar de su ajetreada vida familiar.

La casa, que fue diseñada por el estudio madrileño Mecanismo​, consta de tres plantas y un jardín donde los más pequeños pueden jugar al aire libre. Los usos comunes se sitúan en la planta baja, mientras que en la primera planta se encuentra la zona de noche y en la buhardilla, un pequeño despacho. Además, el mobiliario ha sido diseñado y fabricado a medida.
La planta baja se organiza en torno a un elemento clave en cuyo interior se encuentra un armario para el recibidor, una alacena para el comedor y una singular bodega. Este espacio se ha proyectado como una planta diáfana con los distintos ambientes (hall, salones y comedor). Además, hay una pastilla de servicio con acceso propio desde la calle, garaje, dormitorio de servicio, cocina y zona de lavandería.
El primer piso acoge la parte más privada de la vivienda: cuatro dormitorios con sus respectivos baños, que responden al objetivo de crear habitaciones amplias y luminosas con mucho espacio de almacenaje. Explican los arquitectos que en este nivel hay que destacar “los tres baños para los tres niños formados por cápsulas, unas membranas continuas por dentro y por fuera. El sistema constructivo y material empleado en estos baños permiten crear una superficie continua, con ausencia de juntas y conformación curva que favorecen la integración formal-funcional, generando un espacio de baño atractivo, limpio y divertido y totalmente personalizado. Cada niño tiene un color que le identifica y le da un carácter especial y diferente”.
Por último, la buhardilla se utiliza como despacho. Este espacio está separado del resto de la casa mediante un sistema de lamas que permite aislar en mayor o menor grado la estancia. Al mismo tiempo, las lamas abiertas permiten que la luz natural ilumine el distribuidor de la primera planta y el vestíbulo de la planta baja.
En el exterior, el jardín lo organiza de una jardinera metálica continua que, mediante la formación de maceteros triangulados, rodea la vivienda y en la parte trasera, la pradera en la que se ubica la casita de juegos de los niños.

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